Especies de Galápagos siguen en peligro tras 45 años de cuidados
A pesar de los esfuerzos constantes desplegados desde hace 45 años por naturalistas ecuatorianos y de todo el mundo, diversas especies únicas del frágil ecosistema de las Islas Galápagos siguen amenazadas de extinción.
Quito.-- A pesar de los esfuerzos constantes desplegados desde hace 45 años por naturalistas ecuatorianos y de todo el mundo, diversas especies únicas del frágil ecosistema de las Islas Galápagos siguen amenazadas de extinción.Esta semana, los responsables y trabajadores del Parque Nacional Galápagos celebran los 45 años de existencia de la institución, que prácticamente abarca casi toda la superficie terrestre y la reserva marina del archipiélago, situado a mil kilómetros de las costas continentales de Ecuador.El archipiélago de Galápagos, donde el científico inglés Charles Darwin concibió en 1834 su teoría de la evolución de las especies, está compuesto por 125 islas e islotes de origen volcánico, con un área total de 8.009 kilómetros cuadrados.Las "amenazas que pesan sobre las islas tienen una incidencia directa sobre la integridad ecológica que tratamos de preservar", dijo a EFE el director del parque, Edwin Naula.El funcionario indicó que "es indispensable ampliar la visión sobre la situación del parque, pasando del campo biológico y ecológico a las comunidades, que es donde está el origen de los problemas de las áreas protegidas".Lamentó también la falta de un modelo de desarrollo armónico entre el medio ambiente y el entorno humano, ya que ello "es la causa del aprovechamiento irracional de los recursos, lo que se traduce en problemas sociales como el alto índice de inmigración".Recordó que uno de los problemas más graves es la introducción de especies exógenas que han acorralado a las nativas.Tal es el caso de las cabras, que disputan las nutritivas plantas a las tortugas, y de las ratas, que devoran sus huevos, mientras que especies vegetales importadas como la guayaba y la mora hacen retroceder a las nativas y amenazan el equilibrio de la cadena alimenticia.Pese a ello, Naula expresó su satisfacción por la existencia, desde 1998, de un marco jurídico para defender la integridad ecológica de las islas, pues funciona como un "escudo de protección", aunque consideró que se debe perfeccionar.Recordó que uno de los principales problemas que afronta ahora el parque es la pretensión de los pescadores artesanales, planteada a través de los tribunales de justicia, de romper el límite de captura de cuatro millones de pepinos de mar, codiciados en Asia por sus supuestos poderes afrodisíacos.La captura de esos equinodermos ha hecho que desaparezcan en algunas zonas, y lo mismo sucede con los tiburones, que son diezmados para vender sus aletas también en los mercados asiáticos.En un balance global, Naula consideró que la labor del Parque ha sido en general "positiva", con resultados "parciales", aunque "el trabajo no ha terminado y tenemos grandes retos y obstáculos que superar".El director del parque comparte los logros en la conservación de las islas con organizaciones internacionales, varias de ellas de España, que trabajan entre otras cosas en proyectos de generación de energía limpia.Cinco de las catorce islas mayores del archipiélago, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO, están habitadas: San Cristóbal, Santa Cruz, Isabela, Floreana y Baltra, con una población estimada en unas 15.000 personas.El 97 por ciento de la superficie terrestre corresponde al Parque Nacional Galápagos, el primero de su tipo en Ecuador, mientras que el 3 por ciento restante incluye todas las zonas urbanas y rurales ocupadas por asentamientos humanos.Las Galápagos, llamadas también "islas encantadas", constituyen un santuario de especies únicas en el mundo integrado en dos áreas protegidas: los 8.000 kilómetros terrestres, con más de 2.000 especies, y la Reserva Marina, de una extensión de 133.000 kilómetros cuadrados y cerca de 3.000 especies.Una de las asignaturas pendientes de los especialistas del PNG es el caso del "solitario Jorge", un macho de tortuga gigante de 80 años que, al parecer, es el último representante de su especie.Treinta años de búsqueda no han sido suficientes para localizar a una hembra de la misma especie que "Jorge", que se consuela con "amigas" de otras especies pero sin lograr reproducirse.No obstante, en el conjunto de las once especies de tortugas de Galápagos que quedan, las campañas de cría en cautividad han permitido recuperar su población total hasta casi los 30.000 ejemplares.




