Demuestran que el gen "Snail" hace resistentes células del cáncer
Un equipo de investigadores españoles ha demostrado que una familia de genes, denominada "Snail" (Caracol), confiere a las células cancerígenas resistencia a su destrucción.
Madrid.--- Un equipo de investigadores españoles ha demostrado que una familia de genes, denominada "Snail" (Caracol), confiere a las células cancerígenas resistencia a su destrucción.El trabajo, dirigido por Angela Nieto, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en colaboración con la investigadora de la Universidad Complutense de Madrid Isabel Fabregat, acaba de publicarse en la revista "Genes and Development".La investigación tiene importantes implicaciones para saber del comportamiento de las células embrionarias y de las del cáncer, con lo que abre nuevas esperanzas en el tratamiento de esa enfermedad.Nieto explicó que "el trabajo abre importantes expectativas en el tratamiento del cáncer", y en concreto, en el conocimiento sobre el proceso tumoral que resulta en la formación de la metástasis.Su trabajo muestra que "Snail", además de posibilitar que las células se muevan, es el factor que las mantiene vivas.En el artículo se explica que aunque "Snail" actúa de forma natural y beneficiosa durante el desarrollo embrionario, puede activarse de manera patológica durante la edad madura, lo que potencia la capacidad de diversos tumores para formar metástasis y conferir a sus células resistencia a la destrucción.Este equipo, que lleva doce años trabajando en el aislamiento y la caracterización de este tipo de genes, ya había demostrado que la principal función de "Snail" era inducir el movimiento de las células desde su lugar de origen a otras zonas, a veces alejadas.El proceso ocurre de forma natural durante el desarrollo embrionario, siendo el responsable de que se formen diversos componentes del sistema nervioso, los músculos y los huesos.El fenómeno ocurre igualmente durante la diseminación de un tumor, siendo también los genes "Snail" los que se encargan de este proceso, que puede ser fatal.Para la formación de los tejidos y de las metástasis se necesita que las células, embrionarias o tumorales, lleguen a su destino, por lo que han de asegurarse su supervivencia en el camino.



