Expansión de cultivos de soja amenaza bosques de América del Sur
La expansión del cultivo de soja amenazacon destruir unos 22 millones de hectáreas de bosques y sabanas en América del Sur -un área equivalente a Gran Bretaña- en el año 2020 si no se cambian los métodos de producción actuales, que están destruyendo valiosos hábitats naturales.
Ginebra.--- La expansión del cultivo de soja amenazacon destruir unos 22 millones de hectáreas de bosques y sabanas en América del Sur -un área equivalente a Gran Bretaña- en el año 2020 si no se cambian los métodos de producción actuales, que están destruyendo valiosos hábitats naturales.El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) lanzó hoy en Ginebra esta grave advertencia en la presentación de su informe sobre la "Gestión del ´boom´ de la soja", que plantea métodos de cultivo alternativos, como la rotación, para evitar desastres ecológicos en Brasil, Argentina, Bolivia y Paraguay.Estos países han duplicado en la última década sus cultivos de soja debido principalmente al rápido aumento de la demanda en la Unión Europea y China.La soja es la fuente más importante de proteína vegetal y su composición de aminoácidos es más parecida a la proteína animal que la del maíz o cualquier otro vegetal, lo que la ha convertido en un producto útil para combatir el hambre.La alta demanda de la Unión Europea y China se explica además porque el grano de soja se usa para alimentar al ganado y animales de granja.Estados Unidos, Brasil y Argentina son los principales abastecedores de soja para los mercados internacionales, con el 90 por ciento de las provisiones mundiales.El año pasado, Brasil arrebató a EE.UU. su posición de primer exportador mundial y, según los datos más recientes, tiene el 31 por ciento del mercado mundial, frente al 29 por ciento de EE.UU y el 28 por ciento de Argentina.Con casi 80 por ciento de cultivos de soja genéticamente modificados, la parte de EE.UU. en el mercado europeo se ha reducido considerablemente y ha sido ocupada por Brasil, donde las plantaciones de ese tipo están severamente restringidas.Algo similar ocurre en Argentina, donde el 98 por ciento de la soja es genéticamente modificada.Según los expertos del WWF, el éxito de este producto se ha producido a expensas de grandes áreas naturales de los principales países productores sudamericanos.Así, las plantaciones de soja han ocasionado la casi desaparición del Bosque Atlántico en el sur de Brasil y el este de Paraguay, de acuerdo a la organización ecológica.Igualmente, millones de hectáreas del Chaco argentino y del Cerrado brasileño -las sabanas de mayor densidad del mundo y hogar de muchos animales que sólo habitan en América del Sur, como el oso hormiguero, el jaguar y el lobo de crin o gargantilla- se han convertido en áreas de cultivo de soja.Sin embargo, alerta el WWF, el futuro podría ser aun más dramático, pues se prevé que en los próximos veinte años la demanda de soja aumentará en 60 por ciento, "lo que podría propiciar la pérdida de unos 16 millones de hectáreas de sabanas y 6 millones hectáreas de bosques tropicales en la región" adicionales.El director de la Iniciativa para la Conversión Forestal del WWF, Matthias Diemer, señaló que existe la posibilidad de reducir este daño si los productores adoptan métodos que respeten el medio ambiente.Entre ellos, planteó la posibilidad de que los productores de soja alquilen los pastizales de los ganaderos y promuevan así un sistema de rotación que permita combinar el cultivo del producto y la producción ganadera."Los estudios de campo han demostrado que dicha rotación, además de generar una recuperación de la tierra, fomenta rendimientos más elevados y un aumento de la densidad de cabezas por hectáreas gracias a la mejor utilización de la tierra y del forraje", comentó.Para que esto funcione se necesita el compromiso no sólo de los productores de soja, sino también de los inversores, los compradores y las instancias reguladoras.Representantes de estos sectores se reunirán en marzo próximo bajo los auspicios del WWF en la localidad de Iguazú, en la frontera entre Brasil, Argentina Paraguay.




