Diputados Verdes y Bové convocados tras destrucción transgénicos
Dos diputados Verdes y el líder anti-globalización José Bové, que junto con un millar de personas participaron en la destrucción de un cultivo de maíz transgénico en el suroeste francés el pasado día 25, han sido convocados por la gendarmería.
París.--- Dos diputados Verdes y el líder anti-globalización José Bové, que junto con un millar de personas participaron en la destrucción de un cultivo de maíz transgénico en el suroeste francés el pasado día 25, han sido convocados por la gendarmería.Bové, ex portavoz del sindicato Confederación Campesina, confirmó hoy que tanto él como el diputado Noel Mamere y el eurodiputado Gérard Onesta (que gozan ambos de inmunidad parlamentaria) deberán presentarse ante las fuerzas del orden el próximo día 5.La convocatoria de la gendarmería se produce tras la denuncia cursada por la sociedad Pioneer, a raíz de la destrucción colectiva de un cultivo de maíz transgénico cerca de Verdun sur Garonne (suroeste).Mamere, que está de vacaciones en Córcega, ha sido convocado ante la gendarmería en la isla. Bové acudirá ante los gendarmes también en su lugar de vacaciones, mientras que Onesta lo hará en Toulouse, ciudad donde se lleva a cabo la investigación.Aunque todos los activistas que arrancaron maíz transgénico lo hicieron a cara descubierta, sólo los dos diputados Verdes y el ex portavoz de Confederación Campesina han sido llamados al orden.En declaraciones a medios locales, Onesta se preguntó si las autoridades quieren sentar "un ejemplo" con "unos pocos nombres" y advirtió de que, si la justicia persigue a sólo "una, dos o tres personas", es que "no se propone ser justa sino que quiere asustar para romper el movimiento" contra los organismos genéticamente modificados (OGM).Mamére, que recordó que se trataba de una acción "colectiva", indicó que no se entendería que la justicia pudiera decidir que "unos son culpables y que los demás no deben ser perseguidos".El ministro de Justicia, Dominique Perben, había pedido a las Fiscalías que dieran una respuesta judicial "ejemplar" a las operaciones de destrucción de cultivos transgénicos.Bové, quien aseguró que en una quincena habrá nuevas operaciones anti-OGM, también a cara descubierta, indicó que, según el Ministerio de Justicia, el castigo puede ser una pena de hasta cinco años de prisión y 75.000 euros de multa.Bové ha pasado varios meses en prisión en el pasado por la destrucción de OGM.En la operación del pasado día 25, los militantes, divididos en grupos, arrancaron todas las plantas del cultivo observados a cierta distancia por una quincena de gendarmes, que habían recibido la orden de constatar la destrucción, pero sin intervenir.




