Coalición abandonará Babilonia para evitar daños arqueológicos
La División Internacional bajo mando polaco en Irak abandonará en los próximos seis meses su base en la ciudad de Babilonia para trasladarse a Diwaniya, informó el general polaco Mieczyslaw Bieniek, en Varsovia.
Varsovia.--La División Internacional bajo mando polaco en Irak abandonará en los próximos seis meses su base en la ciudad de Babilonia para trasladarse a Diwaniya, informó el general polaco Mieczyslaw Bieniek, en Varsovia.Bieniek explicó que la decisión se debe al temor que suscita la posibilidad de que la presencia de las tropas resulte perjudicial para los monumentos arqueológicos de Babilonia, como así sugirió el jefe de la administración provisional de Irak, Paul Bremer.Babilonia, capital de Caldea, se hizo famosa por las gigantescas murallas y jardines colgantes que construyó la reina Semíramis y las obras posteriores de Nabucodonosor, algunas de las cuales, entre ellas las Puertas de la ciudad, están el Museo Pergamo de Berlín.Según Beate Salje, directora del área Asiática de los museos berlineses, los objetos desaparecidos o destruidos tras la ocupación de Irak y caída de Sadam Husein superarían los 170.000, aunque existen esperanzas en recuperar algunos tesoros expoliados.Tras esa cifra se esconde la crítica de los arqueólogos con el ejército estadounidense, que "dio libertad a los saqueadores" para que robaran tesoros y documentos históricos de los museos de Bagdad y Mosul, de la Biblioteca Nacional y la Biblioteca del Corán."No fue la División Internacional la que eligió Babilonia como sede de su Estado Mayor, sino los norteamericanos", precisó el general al anunciar el traslado a Diwaniya.Confesó que "la orden de instalarnos en Babilonia nos disgustó, porque desde nuestra llegada tuvimos que preocupamos de proteger todos los monumentos y evitar que continuase el expolio".Según el militar, el contingente polaco es el único que cuenta con el asesoramiento de arqueólogos y participa en proyectos para la protección de los lugares de singular valor monumental e histórico."Por eso me sorprendió que el administrador Bremer ordenase, sin consultarme primero la apertura de una investigación sobre el trato que damos a las joyas de las civilizaciones antiguas", dijo Bieniek.El general polaco dijo haber pedido al funcionario estadounidense una explicación al respecto, pero según sus declaraciones, éste le tranquilizó asegurando que sólo se trataba de realizar un estudio sobre la situación.En el sector centro-sur, donde opera la división internacional bajo mando polaco, hay muchos de lugares de relevancia arqueológica, pero el cuerpo "Servicio de la Antigûedad", dedicado a su protección sólo cuenta con 130 hombres que carecen de infraestructuras para hacer una labor sin necesitar de la ayuda de los militares.Según declaró a EFE, Janusz Karkowski, del Centro de Arqueología del Mediterráneo de la Academia de Ciencias Polaca, el Servicio de la Antigûedad, puede hacer muy poco.Recordó que los habitantes de las zonas donde hay monumentos y restos arqueológicos viven del expolio, pues lo que encuentran o roban en las ruinas lo venden después a los coleccionistas.Karkowski evocó el expolio registrado en el siglo XIX, que dijo "fue particularmente escandaloso, pues los arqueólogos también sacaban piezas para sus museos y colecciones privadas"."Lamentablemente, las tropas que entraron en Irak se olvidaron de garantizar la seguridad de las reliquias del pasado, pero, por suerte, los objetos de oro más valiosos estaban en las bóvedas del Banco Central", dijo el arqueólogo.Bieniek destacó que la protección del legado de civilizaciones remotas es una cuestión de importancia internacional y por eso exige a sus hombres que respeten los restos de las culturas antiguas."Mi deseo más ardiente es que algún día alguien coloque una placa que diga que los soldados de la División Internacional protegieron los monumentos históricos de Babilonia", concluyó Bieniek.




