Crece número de muertos en República Dominicana por ola invernal
Al cumplirse una semana de la riada que asoló la comunidad de Jimaní, en el suroeste de la República Dominicana, sigue aumentando el número de muertos, pero la solidaridad es desbordante.
Santo Domingo.--Al cumplirse una semana de la riada que asoló la comunidad de Jimaní, en el suroeste de la República Dominicana, sigue aumentando el número de muertos, pero la solidaridad es desbordante.Los últimos datos divulgados por las autoridades señalan que 389 cadáveres fueron rescatados y al menos 278 personas desaparecieron tras ser arrastradas o sepultadas por el alud de lodo y piedras que causo el desbordamiento del río Soleil, que nace en el vecino país de Haití.El Comité de Operaciones de Emergencias (COE) elevó a 410 los muertos por las inundaciones en todo el país.La solidaridad hacia los miles de damnificados ha sido desbordante y las donaciones nacionales e internacionales llegan a raudales a la comunidad fronteriza con Haití, donde los afectados hacen colas bajo un sol ardiente para abastecerse de alimentos, medicinas, ropa, y otros enseres.Entre los Gobiernos que han hecho aportaciones de ayuda humanitaria están los de Venezuela, España, Chile, EEUU y Japón.Dos aviones de España, uno de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y otro de la Cruz Roja, llegaron ayer, domingo, con 19 toneladas de ayuda humanitaria que está almacenada hasta que se considere necesario distribuirla, porque las necesidades están prácticamente cubiertas, según dijo a EFE el secretario general de la AECI, Juan Pablo de Laiglesia.EFE pudo observar cómo los centros de acopio de donaciones están repletos e incluso la iglesia de San José de Jimaní se ha convertido en un almacén colmado de cajas, mientras se advierte cierto desorden y caos en el reparto a los damnificados.Los organismos de socorro siguen buscando cadáveres, pero ya no en la comunidad de Jimaní, donde se llevan a cabo labores de saneamiento y operativos de vacunación, sino en el Lago Enriquillo, donde desembocó el río desbordado que arrasó completamente tres barrios del pueblo y destruyó cientos de viviendas.Fuentes del COE dijeron a EFE que se enviará una nueva unidad canina a Jimaní, que fue declarada zona de desastre por el Gobierno, para sustituir la que se dedicó hasta ahora al rastreo de cuerpos.Las autoridades han levantado la alerta amarilla (la segunda de dos niveles) que se mantenía hasta el domingo en el territorio nacional, excepto para la cuenca del río Yuna, desde la presa de Hatillo hasta su desembocadura en la Bahía de Samaná (nordeste), la región noroeste y la zona fronteriza con Haití.Para colmo de males, cuando todavía la población no se había recuperado de la tragedia, un terremoto de 4,4 grados en la escala de Richter sacudió el sábado el país sin causar víctimas ni daños.El vicario de la parroquia de Jimaní, Fernando Peña, dice que la población está aún atónita ante la riada que en la madrugada del pasado lunes truncó cientos de vidas.Entre sobrevivientes y socorristas existe el temor de que las lluvias se reanuden en cualquier momento debido a que hoy comienza la temporada de huracanes en el Caribe.Aunque los esfuerzos de las autoridades han estado concentrados en Jimaní, varias provincias del nordeste del país también han sido afectadas por el desbordamiento de ríos y arroyos.Fuentes de la Defensa Civil informaron de que las presas de Hatillo y de Tavera-Bao, en las provincias de Sánchez Ramírez y Santiago, en el norte de República Dominicana, continúan siendo desaguadas, desbordando ríos y provocando inundaciones en muchos pueblos.En Duarte (nordeste), más de veinte comunidades de los municipios de Villa Riva y Arenoso estaban incomunicadas, debido a la crecida del río Yuna, confirmó la Defensa Civil.Mientras tanto, en el vecino Haití varios poblados de la zona sureste del país permanecen incomunicados por las lluvias de los últimos días y ha habido varios centenares de muertos y desaparecidos.Aunque las autoridades haitianas han cifrado en unas 1.200 las personas que han podido perder la vida debido a estas inundaciones y riadas, cálculos extraoficiales elevan el número a más de 2.000.El secretario general de la OEA se refirió el pasado viernes a la situación de República Dominicana y Haití, que comparten la isla Española, como la una "tragedia devastadora, que ya se ha calificado como uno de los peores desastres naturales del Caribe".




