Holanda estudia prohibición de cannabis nacional y aumentar penas
El Gobierno holandés estudia prohibir la venta del cannabis producido en el país y aumentar las penas en el caso del cultivo a gran escala de la planta de cáñamo, si su uso resulta ser igual de dañino que el de una droga dura.
La Haya.--- El Gobierno holandés estudia prohibir la venta del cannabis producido en el país y aumentar las penas en el caso del cultivo a gran escala de la planta de cáñamo, si su uso resulta ser igual de dañino que el de una droga dura.Los ministros de Sanidad Pública, Hans Hoogervorst, y de Justicia, Jan Piet Hein Donner pedirán mañana al Consejo de ministros que investigue la peligrosidad de los altos porcentajes que se detectan en los cultivos nacionales de la sustancia activa en el cannabis, el tetrahidrocanabinol (THC), según la agencia holandesa ANP.En la actualidad, el cannabis holandés es mucho más fuerte que hace unos años pues la concentración de THC ha crecido del 8,6% en 1999 al 15,2% entre 2000 y 2002, mientras que el internacional presenta una concentración media del 6,6%.Por ahora, no hay pruebas científicas sobre los efectos en la salud del THC, pero sí existen indicaciones de que hay una relación entre el uso prolongado de productos de cannabis y la esquizofrenia, según estudios del instituto Trimbos, el centro nacional contra las adicciones.Hoogervorst y Donner piden también que las autoridades holandesas vigilen más los "coffeeshops", los cafés donde se permite la venta de marihuana, y que animen a sus propietarios a proporcionar la cantidad mínima posible a los extranjeros.La petición de los ministros ha generado conmoción y discrepancia en Holanda, pues si se puede demostrar que el cannabis holandés es demasiado fuerte y tiene que ser considerado como una droga dura, ya no podrá ser vendido.Los laboristas (PvdA) consideran que "una prohibición incita al uso ilegal y aumenta los riesgos para la salud".La coalición gubernamental, formada por democristianos (CDA), liberales de derechas (VVD) y demócrata-liberales (D66), mantiene posturas encontradas.Mientras el D66 estaría de acuerdo con la prohibición del cannabis nacional si se demuestra que comporta graves riesgos para la salud, el VVD no quiere incluirlo en la lista de drogas duras y el CDA considera que lo más importante es impedir que salga al mercado el de mala calidad.




