Ahora es la gripe del pollo la que amenaza a la industria cárnica
La creciente lista de países que han cerrado sus fronteras a la importación de productos avícolas de EEUU agrava la situación de la industria cárnica norteamericana, que aún afronta la secuela del "mal de las vacas locas".
Washington.--- La creciente lista de países que han cerrado sus fronteras a la importación de productos avícolas de EEUU agrava la situación de la industria cárnica norteamericana, que aún afronta la secuela del "mal de las vacas locas".Aunque el caso de gripe aviar diagnosticado el lunes en Texas no es de la misma cepa que el que ha causado la muerte de 22 personas en Asia, Canadá, México y la Unión Europea, entre otros países, algunas naciones han preferido actuar con cautela.Rusia, principal consumidor de productos avícolas de EEUU, anunció que bloqueará la compra de pollos de Texas, pero no descarta ampliar esta prohibición a los demás estados, como lo hiciera con Delaware.Hasta ahora, 28 países han anunciado restricciones a la carne de pollo de EEUU, que exporta aproximadamente el 15 por ciento de su producción avícola y percibe ingresos anuales de unos 2.000 millones de dólares en este sector.En el continente americano, la importación de algunos o todos estos productos ha sido prohibida por Canadá, México, Brasil, Chile, Colombia y Guatemala.Esto es una mala noticia para el sector agropecuario del país, que suspiraba con alivio ante la noticia de que México y Canadá flexibilizarían la prohibición a las importaciones de carne de res.Ambos figuran entre la treintena de países que prohibieron la carne de res estadounidense tras descubrirse el primer caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) en el estado de Washington en diciembre de 2003.Keith Collins, economista del Departamento de Agricultura de EEUU, mostró optimismo sobre la reanudación de ventas a México y Canadá tras indicar en el Senado, que "estamos en la última etapa de discusiones" y muy cerca de un acuerdo.Pero, por otra parte, EEUU criticó la lentitud con que México y Canadá, sus dos socios en el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), se disponen a reanudar la importación de carne de vacuno.La veda contra la carne de res ha significado para EEUU la pérdida del 90 por ciento de sus ventas en el exterior, las cuales constituyen el 10 por ciento de su producción.No es una cifra desdeñable si se toma en cuenta que Japón, México, Corea del Sur y Canadá, son los que más carne de res compran de Estados Unidos y todos le han cerrado sus fronteras.Pero la frustración en el sector agropecuario es una vía de dos sentidos, ya que Washington, presionado por los ganaderos, mantiene en ascuas a Canadá sobre la importación del ganado canadiense.Canadá registró su primer caso del mal de las "vacas locas" en mayo pasado.El Gobierno de EEUU necesita más tiempo para sopesar su decisión sobre el ganado canadiense, explicó en la audiencia el director de veterinaria del Departamento de Agricultura, Ron DeHaven.Las discusiones sobre la seguridad alimentaria y la respuesta del Gobierno a los casos de la gripe del pollo y del mal de las "vacas locas" no suceden en el vacío y, dada la complejidad del comercio global, cobran cada vez más importancia, según los expertos.Por eso el Gobierno se ha apresurado a enfatizar que trabaja junto a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para impedir cualquier impacto a la salud pública por el brote de gripe de pollo, el primero en 20 años en este país.Las autoridades agrícolas confirmaron que el virus H5N2, encontrado en Texas, es "altamente patógeno", por lo que se ordenó el sacrificio de 6.608 aves.El Departamento de Agricultura, junto a las autoridades de Texas, tratan de determinar la fuente de infección con pruebas en un radio de 16 kilómetros de las instalaciones afectadas.El virus se propaga entre las aves pero también puede hacerlo a través del contacto con el estiércol, vehículos, equipos y demás artefactos contaminados.No hay pruebas de que el virus aviar encontrado en Texas afecte la salud humana, pero los ministros de agricultura de la Unión Europea indicaron el martes que el virus es altamente contagioso y, de todas formas, siempre es mejor prevenir que curar.




