El "Spirit" deja sus primeras huellas en la superficie de Marte
El robot explorador "Spirit" dejó sus primeras huellas sobre la superficie de Marte, dos semanas después de aterrizar en el planeta rojo, lo que desató la euforia en la NASA, necesitada de un éxito así tras años de continuos reveses
Washington.--- El robot explorador "Spirit" dejó sus primeras huellas sobre la superficie de Marte, dos semanas después de aterrizar en el planeta rojo, lo que desató la euforia en la NASA, necesitada de un éxito así tras años de continuos reveses."Marte es ahora nuestro arenero y estamos dispuestos a jugar y a aprender", dijo exultante Charles Elachi, uno de los directores del proyecto, después de que a las 10.00 GMT se confirmara en el centro de control de Pasadena (California) que el "Spirit" avanzaba.La operación concluyó con tres días de retraso con respecto al plazo previsto porque la rampa principal de descenso había quedado bloqueada por una de las bolsas de aire que protegieron a la nave transportadora del "Spirit" durante su "amartizaje" el 2 de enero.El momento fue celebrado sin disimulo y la responsable de las operaciones en superficie, Jennifer Trosper, abrió una botella de champaña en la rueda de prensa para celebrar que "la misión que imaginamos hace tres años y medio es por fin una realidad".El júbilo cundió entre los científicos de la NASA, en la que las malas noticias se habían sucedido en los últimos años, como la destrucción del transbordador Columbia con sus siete tripulantes en febrero pasado.Incluso bromearon con la coincidencia del primer éxito del "Spirit" y el anuncio hecho ayer por el presidente de EEUU, George W. Bush, de lanzar un ambicioso proyecto para volver a llevar astronautas a la Luna y tratar del dar el salto a Marte."En la NASA nos movemos terriblemente rápido (...). En menos de 15 horas hemos dado el primer paso", declaró Elachi.Aunque el salto dado hoy por el robot era de tan sólo 12 centímetros de altura, los responsables del proyecto lo consideraban el paso más delicado en los tres meses previstos de la misión.Sus siguientes pasos consistieron en volver a calibrar los instrumentos de a bordo y seguir tomando fotografías para dar una mejor idea en Tierra del entorno en el que se encuentra.También comenzó el despliegue del brazo robótico del que dispone el "Spirit" y que está armado con un microtaladro, un espectómetro Mossbauer (que permite conocer las propiedades magnéticas y el comportamiento de determinados elementos), un espectómetro de rayos X para partículas alfa y un microscopio fotográfico digital.Con este despliegue totalmente operativo, se podrán realizar "los experimentos por los que cualquier geólogo daría un brazo", señaló Ray Arvidson, responsable del proyecto de exploración geológica.Con capacidad para avanzar decenas de metros al día, el próximo objetivo del "Spirit" está a 250 metros de distancia.Se trata del cráter Gusev -una depresión menor en el interior del cráter principal sobre el que se posó-, donde el robot explorador examinará el subsuelo para determinar si alguna vez hubo agua.Después de esta misión, cuya duración no fue precisada, el vehículo tiene previsto viajar hacia una cadena de colinas a 3 kilómetros de distancia para tener una mejor panorámica del planeta.Pero el responsable principal del proyecto prefirió mostrarse cauto sobre ese paso y recordó que el objetivo no es llegar hasta su cima, puesto que el "Spirit" fue diseñado originalmente para una autonomía de desplazamiento de hasta 600 metros."Esas colinas están cinco veces más lejos. Que nadie piense que vamos a ir hasta las colinas; vamos a ir hacia las colinas", dijo.La misión del ´Spirit´ recibirá el refuerzo de otro vehículo de exploración, el ´Opportunity´, el próximo 24 de enero, del que se espera que descienda por el lado opuesto del planeta rojo, después de recorrer los 480 millones de kilómetros entre ambos planetas.El éxito de este proyecto ha espoleado a la Casa Blanca para anunciar su ambicioso proyecto espacial, iniciativa que fue recibida con división de opiniones.Entre los críticos, se señaló el oportunismo político del anuncio, a diez meses de las elecciones presidenciales, y la imposibilidad de hacerle frente económicamente, en un momento en el que EEUU tiene un déficit público de medio billón de dólares.Joe Lieberman, aspirante a la candidatura presidencial demócrata, dijo que "Bush debe venir de otro planeta si cree que podemos llegar allí y al mismo tiempo hacer de éste un país más poderoso".El argumento fue rebatido por Sean O´Keefe, administrador de la NASA, quien indicó que el plan supondrá un coste de 15 centavos al día por parte de cada contribuyente estadounidense




