Un Concorde voló de Londres a Bristol para ser pieza de museo
Un mes después de su despedida oficial, un avión Concorde voló, con su característico estruendo, desde el aeropuerto londinense de Heathrow hasta Bristol (centro de Inglaterra), antes de convertirse en una pieza de museo.
Londres.--- Un mes después de su despedida oficial, un avión Concorde voló, con su característico estruendo, desde el aeropuerto londinense de Heathrow hasta Bristol (centro de Inglaterra), antes de convertirse en una pieza de museo.En Bristol miles de personas recibieron con algarabía al mítico aparato supersónico, que más adelante será exhibido en el aeródromo de Airbus de Filton, en esa localidad inglesa.El Concorde 216 había salido a las 11.29 GMT de Heathrow, donde un grupo de curiosos también se congregaron para despedirlo en las carreteras cercanas.A bordo viajaron casi un centenar de empleados de la aerolínea British Airways (BA) que, junto con la francesa Air France, decidieron este año poner fin a la aventura supersónica del Concorde a causa de una caída de la demanda.Al mando del aparato estuvo el capitán Les Brodie, acompañado de Mike Bannister, quien el pasado 24 de octubre comandó el Concorde en su último vuelo de Nueva York a Londres.Este ha sido un episodio más de la interminable despedida del Concorde, que este mismo lunes fue transportado en un barco en Nueva York, en un espectacular recorrido por el río Hudson entre rascacielos.La compañía británica ha donado sus siete aviones supersónicos a museos y aeropuertos, mientras que Air France cedió sus cinco Concorde a diferentes centros de Estados Unidos, Francia y Alemania.El pasado 24 de octubre un Concorde de BA voló por última vez entre Nueva York y Londres, y cerró así más de tres décadas de servicio en la historia aeronáutica.El Concorde fue retirado de la circulación por Air France el 31 de mayo debido a que el sueño del general francés Charles de Gaulle y el británico Harold MacMillan, a finales de los 50, resultó en los últimos tiempos un fracaso comercial.Este avión de pico afilado y alas delta operó durante 27 años vuelos transatlánticos en tres horas y media, a una velocidad superior a los 2.000 kilómetros por hora y a unos 18.000 meteros de altura, lo que permitía ver con claridad la curvatura de la tierra.Pero la caída de la demanda y sus altos costes de mantenimiento, a pesar de tener autorización para operar hasta 2009, fueron las razones para dejarlo en tierra.Pero el Concorde fue rentable hasta julio de 2000, cuando sufrió su único accidente mortal cerca de París, que causó más de cien muertos.




