Sesión se abrió con llamamiento al acceso de todos a tratamientos
La II Conferencia de la Sociedad Internacional sobre el Sida (IAS) se abrió el domingo en París con vibrantes llamamientos a combatir la "inaceptable" desigualdad entre el Norte y el Sur ante la epidemia, mediante el acceso a medicamentos a precios bajos en el mundo en desarrollo.
PARIS.---- La II Conferencia de la Sociedad Internacional sobre el Sida (IAS) se abrió el domingo en París con vibrantes llamamientos a combatir la "inaceptable" desigualdad entre el Norte y el Sur ante la epidemia, mediante el acceso a medicamentos a precios bajos en el mundo en desarrollo."Brasil ha mostrado que el sida no es un problema insuperable", afirmó el ex mandatario brasileño, Fernando Henrique Cardoso, en la apertura del Congreso, que hasta el miércoles reúne a más de 5.000 investigadores, médicos y otros expertos de 120 países.Explicó que Brasil fue el primer país en desarrollo en adoptar como "política oficial" el acceso gratuito y universal a los medicamentos antivirales para los infectados con el sida.En Brasil, donde 125.000 personas se benefician de ese programa, "la tasa de mortalidad ha caído un 50% y las hospitalizaciones un 75%", recalcó Cardoso, aunque advertió de que "la emergencia está lejos de haber terminado" ya que el mal ataca ahora a grupos sociales "vulnerables": pobres, jóvenes y mujeres.Un factor crucial del éxito del programa brasileño, apoyado en "la interacción entre las iniciativas ciudadanas y la política gubernamental", fue el haber forzado una fuerte bajada de los precios de los medicamentos y promovido el uso de genéricos.Cardoso señaló que el éxito del programa dio a Brasil "la fuerza moral y política" para hacer frente a la denuncia de Estados Unidos cursó ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001. Washington cedió, ante el apoyo de la opinión pública a Brasilia."Hoy, más que nunca" combatir el VIH-sida es "un test para la democracia, los derechos humanos y la ética global de compasión y solidaridad", afirmó Cardoso, para quien el sida en Africa es "el reto más urgente y complejo" de la comunidad internacional y es preciso que los medicamentos sean accesibles "a costes viables".El acceso a los tratamientos en el mundo en desarrollo -donde vive el 95 por ciento de los 42 millones de personas afectadas hoy por el VIH/sida-, es el tema faro de la conferencia, junto con el repaso a los avances científicos contra la enfermedad."La desigualdad entre el Norte y el Sur en el acceso a los cuidados es inaceptable en el plano moral y humano", afirmó el presidente del congreso y de la Agencia Nacional francesa de Investigaciones sobre el Sida (ANRS), Michel Kazatchkine.Aplaudido por el público, el alcalde de París, Bertrand Delanoe, denunció esa desigualdad como "una mancha inaceptable sobre la globalización".Instó a los Estados que pueden a destinar fondos a la investigación y expresó la esperanza de que, en la reunión de donantes al Fondo Global contra el sida, la tuberculosis y la malaria que se celebrará en París el próximo miércoles, la Unión Europea haga el gesto "indispensable" de dedicar mil millones de euros (al año) a dicho Fondo.El presidente de EEUU, George W. Bush, que acaba de finalizar una gira por Africa, ha prometido mil millones de dólares al año, durante cinco años, al Fondo Global, siempre y cuando esa aportación no supere un tercio de las contribuciones totales.El jefe de Estado francés, Jacques Chirac -que clausurará la conferencia científica y la reunión de donantes, junto con el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, el miércoles, aboga por que la UE iguale la aportación de Washington al Fondo.El alcalde de París también cosechó aplausos al afirmar que los países emergentes, sobre todo de Africa (en Africa subsahariana viven casi 30 millones de seropositivos o enfermos), deben tener acceso a medicamentos baratos y poder fabricar versiones baratas.Si la OMC no acepta ese "instrumento de igualdad a través de la salud y el derecho a la vida", será "una mancha bárbara" sobre este comienzo de siglo, afirmó Delanoe.La médico Marie-José Mbuzenakamwe, de una asociación de apoyo a los seropositivos y enfermos en Burundi, pidió ayuda "en nombre de todos aquellos sin voz", en particular, en Africa que "paga el tributo más alto" en la epidemia.Para refutar los argumentos económicos sobre los costes del acceso de los países pobres a los medicamentos, el economista Jean-Paul Moatti dijo que "no sólo es un imperativo moral sino también una decisión económica racional".En Brasil, dijo, el programa ha permitido ahorrar 2.000 millones de dólares en cinco años y se evitaron 60.000 nuevos casos, 90.000 muertos y 358.000 hospitalizaciones."Hay que generalizar el ejemplo brasileño, donde el compromiso nacional, unido a los recursos del exterior, permite el tratamiento universal", sentenció el presidente de la IAS, Joep Lange.




