China niega acusaciones de espionaje espacial desde EEUU
Varios ingenieros espaciales chinos han afirmado hoy, a través de una nota oficial, que son falsas las acusaciones de espionaje lanzadas por el Departamento de Estado de EEUU, que acusa a China de haber utilizado tecnología estadounidense en sus cohetes propulsores "Larga Marcha".
Pekín.--- Varios ingenieros espaciales chinos han afirmado hoy, a través de una nota oficial, que son falsas las acusaciones de espionaje lanzadas por el Departamento de Estado de EEUU, que acusa a China de haber utilizado tecnología estadounidense en sus cohetes propulsores "Larga Marcha"."China ha desarrollado independientemente sus cohetes y no ha necesitado apropiarse de la tecnología espacial estadounidense", afirmó Long Lehao, jefe de diseño del Larga Marcha III y uno de los principales responsables del ambicioso programa espacial chino.La respuesta china surge a raíz de la sanción impuesta a las compañías estadounidenses Boeing Satellite Systems y Hughes Electronics, que a principios de marzo fueron condenadas a pagar 32 millones de dólares por "compartir tecnología espacial sensible con Pekín".Los responsables espaciales de EEUU señalan que es muy sospechoso que tras los fracasos iniciales en los lanzamientos de cohetes y satélites, en 1995 y 1996, China comenzara a realizar sin ningún problema sus lanzamientos, y lo atribuyen a que el país asiático logró aprovecharse de la mayor experiencia estadounidense.Sin embargo, los ingenieros chinos argumentan que tras los desastrosos comienzos se efectuaron más de 250 mejoras en los cohetes, lo que ha permitido que la "tasa de éxito" de los Larga Marcha sea del 91 por ciento, sólo ligeramente inferior a la de los Arianne europeos o los Delta estadounidenses.Long reiteró que el Larga Marcha es un aparato chino por los cuatro costados: "El cohete es como un niño, y sólo la madre que lo ha concebido y lo ha criado entiende bien su comportamiento, sus méritos y sus deméritos".Desde Estados Unidos también se sospecha que varios científicos chinos que colaboraron en programas espaciales estadounidenses tomaron ilegalmente información, algo que también ha sido negado por China.Mu Shan, actual responsable del centro de lanzamiento de satélites de Sichuan (centro de China), que colaboró en 14 lanzamientos espaciales de EEUU entre 1990 y 1998, asegura que ningún ciudadano chino estaba autorizado a entrar en la zona de trabajo de los especialistas estadounidenses."Sólo podía entrar en los momentos específicos en que su trabajo era necesitado, y en esas ocasiones estaba vigilado por guardias, por lo que hubiera sido imposible recopilar cualquier tipo de información secreta o sensible", añade Mu.Los cohetes Larga Marcha, que han protagonizado 27 lanzamientos seguidos sin ningún accidente, serán también los que propulsarán próximamente la nave espacial tripulada "Shanzhou V" ("Bajel Divino").Esa nave, cuyo lanzamiento está previsto para el otoño de este año, convertirá a China en el tercer país del mundo capaz de mandar astronautas al espacio.El gigante asiático también quiere ser el segundo del mundo en enviar cosmonautas a la Luna, y ya ha anunciado que iniciará las exploraciones del satélite a partir del año 2005 con vista a futuros vuelos tripulados.




