Johny Acosta, goles con ritmo de vallenato
En tiempos en los que el profesionalismo parece querer hacerle una zancadilla a la desfachatez de los "cara sucias" del potrero, el colombiano Johny Acosta irrumpió en el XXI Campeonato Sudamericano sub´20 para salirse del libreto y devolverle al fútbol la esencia de su magia.
COLONIA (Uruguay).--- En tiempos en los que el profesionalismo parece querer hacerle una zancadilla a la desfachatez de los "cara sucias" del potrero, el colombiano Johny Acosta irrumpió en el XXI Campeonato Sudamericano sub´20 para salirse del libreto y devolverle al fútbol la esencia de su magia.La delegación colombiana que participa del torneo "Juventudes de América" coreó su nombre hasta el cansancio, mientras que desde las tribunas del estadio Alberto Suppici bajaba un cerrado aplauso como tributo al "bailarín del gol".Johny Acosta Villada fue autor de tres de los cuatro tantos con los que Colombia goleó en la víspera a Paraguay (4-1), dejando a su selección a la vanguardia del Grupo B y en inmejorable posición para acceder a la siguiente fase del certamen."Fue uno de mis días soñados, sólo comparable con el que convertí mi primer gol en primera división, el pasado año al Deportivo Cali", señaló a EFE el centrocampista del Deportivo Pereira.Confesó que le costó conciliar el sueño, ahogado en la emoción de cada grito de gol, que llegaron como en carbónico, desparramando rivales y dejando un surco en el área, cuyas huellas conducían inexorablemente a la red.Acaso por si faltaba alguna otra valoración, el mismo jugador se autodefine como "técnico, creativo y habilidoso", aunque sin dejar de lado "el placer y la diversión" que siente dentro de una cancha, precisó el diminuto artillero de 19 años.Tan hábil como veloz, Acosta no renuncia a la osadía y se permite fantasías, aun en zonas del campo donde a otros le tiemblan los botines, como queriendo emular a su ídolo, el francés Zinedine Zidane.En su ambiciosa carrera hacia la cima, sueña con pisar el césped del Santiago Bernabeu y derrochar talento con la camiseta del Real Madrid, pero también en convertirse en baluarte de la selección colombiana absoluta, recogiendo el legado del legendario Carlos Valderrama."El "Pibe" ha sido un espejo para mí, pero soy todavía muy joven y no pretendo asemejarme a él, sino escribir mi propia historia dentro del fútbol", subrayó la figura de Colombia en el Sudamericano sub´20.Acosta comparte el deporte con su fe en Dios y la pasión por la música. Tal es así que en las horas libres, eleva sus decibeles al ritmo del ballenato (género musical colombiano), el cual afirma saber bailar con estilo y hasta se atreve a dar alguna lección.Anhela con retribuirle a su madre y hermana el cariño y apoyo que le profesan a diario y sostiene que "luchar para que ellas estén bien" es una consigna permanente.Su generosidad dentro y fuera de la cancha avalan los atributos del pequeño gladiador, llamado a convertirse en genio y figura si logra mantener encendida la vivacidad de su juego.Toda Colombia se entusiasma con el venturoso porvenir del joven conductor y reza para que su luz no sea solo fugaces destellos de talento, sino un torrente de categoría.




