Brasil impone respeto con un equipo de "veteranos" juveniles
La selección brasileña sub 20 de fútbol llegó a Uruguay con un equipo de "veteranos" que tiene por obligación ganar la XXI edición del Campeonato Sudamericano de la categoría.
RIO DE JANEIRO.--- La selección brasileña sub 20 de fútbol llegó a Uruguay con un equipo de "veteranos" que tiene por obligación ganar la XXI edición del Campeonato Sudamericano de la categoría.La búsqueda del noveno título para Brasil no parece una misión imposible para los pupilos del entrenador José Claudinei Georgini, "Valinhos", a juzgar por la refinada técnica y la experiencia profesional de cada uno de sus 21 elegidos.Se trata de jugadores con más de 15 partidos como titulares de sus respectivos equipos en la temporada 2002 y decenas de compromisos internacionales en las selecciones brasileñas de base.Estos argumentos deben permanecer intactos a pesar de la deserción a última hora de Diego y Robinho, los "diablos" del Santos.El centrocampista Diego Ribas Cunha, de 17 años, y el delantero Robson de Souza, "Robinho", que adquirió la mayoría de edad el pasado 25 de enero, fueron las figuras de la victoriosa temporada del Santos, que terminó el 15 de diciembre con la conquista del Campeonato Brasileño.Ambos fueron separados de la plantilla del equipo juvenil el 18 de diciembre pasado después de que la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) recibiese un certificado médico que detallaba problemas físicos de ambos jugadores derivados del exigente torneo.En reemplazo de las figuras de la Liga brasileña, el delantero Jussie, del Cruzeiro, y el centrocampista Cleiton Xavier, del Internacional, fueron llamados a filas por el técnico Valinhos.Con antelación, el lateral izquierdo Chiquinho, del Internacional, fue declarado baja definitiva del equipo luego de que el departamento médico de su equipo presentase un atestado que daba cuenta de sus problemas de salud.En su lugar fue convocado Anderson, del Flamengo.El 19 de enero pasado el equipo brasileño jugó su primer partido amistoso, que liquidó con una victoria por 3-1 sobre los juveniles del Fluminense.Sin Diego ni Robinho, la esperanza de goles en la selección recae en William, el otro astro del Santos que se hizo célebre por su gusto casi lascivo por las redes adversarias.Los equipos Flamengo y Fluminense, exponentes de lo mejor del fútbol de Río de Janeiro, aportaron siete jugadores ación, a pesar del pésimo momento deportivo que atraviesa esta región del país.Flamengo, que luchó hasta las últimas jornadas para evitar caer a la segunda división, suerte que correspondió este año al Botafogo, aporta cuatro de sus nuevos valores forjados en la cantera.El Fluminense, que hace menos de cinco años luchaba para salir de la tercera división y que este año sucumbió en su intento de llegar a la final, presenta tres de sus esperanzas en un año que tampoco será muy bien recordado por los hinchas del Vasco da Gama."Río de Janeiro siempre reveló jugadores para la selección, pese a la mala fase que atraviesan los principales equipos en la actualidad", dijo a EFE el defensa central del Flamengo André Bahía, uno de los probables titulares del técnico Valinhos."Nuestra convocatoria a la selección demuestra que no todo está perdido ni está mal en el fútbol de Río de Janeiro", expresó por su parte el lateral del Fluminense, Jancarlos.Los veintiún elegidos de Valinhos proceden de equipos del estado de Río de Janeiro (siete), de Sao Paulo (4), de Río Grande do Sul (3), de Bahía (3), de Paraná (2) y de Minas Gerais (2).




