El séptimo partido fue el menos visto en toda la historia
El séptimo partido de la tercera Serie Mundial entre equipos californianos, que protagonizaron los Serafines de Anaheim y los Gigantes de San Francisco, contó con todos los elementos para hacer historia, incluido el de la audiencia de televisión que fue la peor de todas con un 50 por ciento menos de la del año anterior.
HOUSTON.--- El séptimo partido de la tercera Serie Mundial entre equipos californianos, que protagonizaron los Serafines de Anaheim y los Gigantes de San Francisco, contó con todos los elementos para hacer historia, incluido el de la audiencia de televisión que fue la peor de todas con un 50 por ciento menos de la del año anterior.Los Seranfines, que se proclamaron campeones por primera vez en sus 42 años de historia con el triunfo dramático en el sexto partido y el decisivo en el séptimo, y los Gigantes con su toletero estelar Barry Bonds, fueron capaces de batir varias marcas en el "Clásico de Otoño", pero no pudieron generar el interés de los fanáticos a nivel nacional.Los dos equipos se combinaron para anotar 85 carreras y superaron la marca de 82 que estaba en poder de los Piratas de Pittsburgh y los Yanquis de Nueva York desde 1960; también los Gigantes con 14 cuadrangulares superaron los 12 de los Mulos de Manhattan que tuvieron en 1956 y los 21 combinados de Serafines y Gigantes fueron cuatro más que la marca de Series Mundiales anteriores.Nada de eso valió para que los fanáticos centrasen su atención en los partidos televisados y las estadísticas mostraron que el "Clásico de Otoño" del deporte pasatiempo nacional ya no es una gran atracción de audiencia."La serie ya no es más un tirón televisivo", dijo Neal Pilson, ex presidente de la cadena CBS y asesor en temas deportivos dentro de la industria de los medios de comunicación. "Los gustos del público han cambiado, ahora buscan cosas excitantes y la verdad es que esta serie tenía de todo menos emoción y duelos individuales de interés".Con respecto a la serie del año pasado, que disputaron los Cascabeles de Arizona y los Yanquis, la audiencia de este año cayó un 24 por ciento.El 11,9 de promedio de este año, es un cuatro por ciento más bajo que la serie menos vista hasta ahora, que fue el triunfo en cinco partidos de los yanquis de Nueva York contra sus vecinos los Mets en el 2000, cuando los del Brons dominaron de principio a fin."El béisbol debería de estar preocupado por su futuro", dijo el presidente de Fox Sports, David Hill, que fue la cadena que tuvo los derechos de trasmisión.Hill, cuya cadena acaba de finalizar el segundo de seis años de un contrato de 2.500 millones de dólares para retransmitir las Series Mundiales y el Partido de las Estrellas en julio, culpó a el suspense sobre la huelga de peloteros este verano, como una parte del desinterés del público por lo que luego sucedió en la competición de octubre."Pensaba que cuando diese comienzo las series de división los fanáticos iban a sentir de nuevo la emoción por el deporte pasatiempo nacional, pero ciertamente no ha sido lo que yo esperaba", admitió Hill. "Los directivos deben poner en orden su casa si quieren recuperar la confianza de los buenos aficionados".Pero los responsables de las ligas mayores atribuyeron el bajón a un ciclo que incluyó una subida en los "ratings" el año pasado, aunque también reconocieron que otros factores deportivos como el tener nuevos jugadores en acción no les ayudaron."Hemos hecho una inversión para el futuro", declaró Rich Levin, portavoz de la oficina del béisbol. "Jugadores como el novato venezolano Francisco Rodríguez y John Lackey son nuevas caras que mostraron a la audiencia nacional el gran potencial que tienen como profesionales".Fuentes cercanas a la cadena Fox dijeron que ésta pedirá a los responsables del béisbol que no haya más partidos de Serie Mundial los sábados por la noche, dados los pobres resultados de este año.El último partido de la serie tuvo que pelear contra la audiencia del encuentro de fútbol americano entre los Pieles Rojas de Washington y los Potros de Indianápolis en ESPN y contra el melodrama entre mafiosos neoyorquinos "The Sopranos" en HBO, una de las series televisivas con mayor audiencia en toda la historia del medio en los Estados Unidos.El promedio de 11,9 de audiencia está lejos del 16,0 que la cadena Fox había prometido a sus anunciadores comerciales, aunque dentro del margen de error.Los especialistas de Fox consideran que los marcadores abultados de 10-4 que lograron los Serafines en el tercer partido y de 16-4 de los Gigantes en el quinto tampoco ayudaron a que la audiencia se mantuviese viendo la Serie Mundial.Las nuevas estadísticas negativas de audiencia llegan ocho meses después que Fox tuviese que retirar 909 millones de dólares de sus ganancias por considerar que habían pagado por encima del valor los derechos de trasmisión de las carreras de coches NASCAR, la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) y el béisbol."Si exceptuamos a Bonds, ningún otro pelotero era demasiado conocido entre el público general", dijo Pilson, "este es otro motivo para que la gente no tuviera demasiado interés en los partidos".La fragmentación del medio televisivo, con una cantidad cada vez mayor de canales en donde escoger, gracias al cable y al satélite, es otro de los inconvenientes apuntados por los expertos para la perdida de audiencia.Una casa promedio en los EEUU tiene acceso a unos 88 canales diferentes y les permite no tener que estar conectados todo el tiempo para ver un partido que aunque sea muy interesante dura más de tres horas.




