OMS considera necesario evaluar inocuidad alimentos transgénicos
La Organización Mundial de la Salud (OMS)insistió en la necesidad de evaluar la inocuidad de los alimentos transgénicos, aunque resaltó que nunca se ha podido demostrar que su consumo tenga efectos perjudiciales para los seres humanos.
GINEBRA.---- La Organización Mundial de la Salud (OMS)insistió en la necesidad de evaluar la inocuidad de los alimentos transgénicos, aunque resaltó que nunca se ha podido demostrar que su consumo tenga efectos perjudiciales para los seres humanos.En un documento titulado "20 preguntas sobre los alimentos genéticamente modificados (GM)", los expertos de la OMS señalan que todos los productos de este tipo que están actualmente en el mercado han pasado los controles precisos y "es improbable" que supongan un riesgo para la salud humana.El estudio, cuyo objetivo es responder a las cuestiones que más a menudo se plantean en torno a esta polémica cuestión, recuerda que el desarrollo y comercialización de los OGM comenzó por la posibilidad de reducir su precio o aumentar su valor nutricional y duración.Estos alimentos introducen una mayor resistencia a enfermedades causadas por insectos o virus a los vegetales, así como más tolerancia a los herbicidas.Sobre los posibles efectos negativos de estas modificaciones, la OMS indica que la resistencia a los insectos se logra incorporando a la planta el gen productor de toxinas de la bacteria Bacillus thuringiensis, que se usa como un insecticida convencional en la agricultura y que es inocuo para el consumo humano.La resistencia viral se consigue a través de la introducción de un gen de ciertos virus que causan enfermedades en los vegetales y la tolerancia a herbicidas mediante un gen de una bacteria que le confiere resistencia.Los tres problemas principales discutidos son las tendencias a provocar una reacción alérgica, la transferencia de genes y el cruzamiento lejano.Por el momento, las pruebas realizadas no han hallado efectos alérgicos en relación con los alimentos genéticamente modificados que hay en el mercado.Sin embargo, la OMS aboga por el uso de tecnología sin genes de resistencia a antibióticos para evitar la "baja probabilidad" de que se produzca una transferencia genética a células del organismo o a bacterias del tracto gastrointestinal.Lo que sí existe es un riesgo real de que se desplacen genes de vegetales genéticamente modificados a cultivos convencionales o especies silvestres, así como de que se produzcan combinaciones de cultivos procedentes de semillas convencionales con aquellos desarrollados usando cultivos genéticamente modificados.Esto puede tener un efecto indirecto sobre la inocuidad y la seguridad de los alimentos, por lo que algunos países han adoptado estrategias para reducir la combinación, incluyendo una clara separación de los campos dentro de los cuales se desarrollan cultivos OGM y los convencionales.Los expertos también señalan que hay que evaluar los efectos de estos alimentos teniendo en cuenta las características ecológicas del medio ambiente en el que tendrá lugar la introducción, así como la capacidad de los OGM para introducir los genes de ingeniería genética en poblaciones silvestres.Pero las investigaciones son más complicadas de lo que parece ya que los diferentes organismos genéticamente modificados incluyen genes diferentes insertados en formas diferentes, lo que significa que cada uno de estos alimentos y su inocuidad debe ser evaluado individualmente.A todos los posibles efectos negativos se añaden las reticencias de los consumidores, especialmente en Europa, al consumo de estos alimentos.Mientras que en el campo de los medicamentos muchos consumidores han aceptado más rápidamente la biotecnología como beneficiosa para su salud, con los alimentos han influido una serie de sobresaltos alimentarios ocurridos en la segunda mitad de la década de los noventa.Los expertos hacen hincapié en que es probable que los futuros OGM incluyan vegetales con una mayor resistencia a enfermedades o sequías, cultivos con mayores niveles de nutrientes, especies de peces con mejores características de desarrollo y vegetales o animales que produzcan proteínas farmacéuticas importantes como las vacunas.Por ello, las OMS trabajará en la vigilancia de la salud pública para que se consigan los mejores efectos de los avances tecnológicos y para que el consumo de alimentos GM no tenga efectos negativos en el ser humanos."Hay que evitar imperativamente el riesgo de que posibles alergias o resistencias a los antibióticos se transfieran de los alimentos a los seres humanos", señala el documento.




