El tabaco mata a 560 personas cada hora
El tabaco mata a 560 personas cada hora y su consumo seguirá aumentando en los próximos años en la mayor parte del mundo, por lo que si no se realiza ahora un enorme esfuerzo, el número de fallecimientos en el siglo XXI será de 1.000 millones, según "El Atlas del tabaco", que publica la OMS.
GINEBRA.--- El tabaco mata a 560 personas cada hora y su consumo seguirá aumentando en los próximos años en la mayor parte del mundo, por lo que si no se realiza ahora un enorme esfuerzo, el número de fallecimientos en el siglo XXI será de 1.000 millones, según "El Atlas del tabaco", que publica la OMS.El consumo de tabaco es en la actualidad la causa de la muerte de 4,9 millones de personas cada año, cifra que aumentará a 8,4 hasta 2020 si no se aplican medidas de control drásticas.El 70 por ciento de esas muertes se producirá en los países en desarrollo, señala el informe de la publicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).Según las estimaciones de este informe, el consumo seguirá aumentando en Africa, Asia, Europa del Este y Oriente Medio, mientras que decrecerá en Europa occidental y se mantendrá estable en América, porque el descenso en el norte se equilibrará por el crecimiento en el sur.Pero en conjunto, el tabaco seguirá siendo cada vez un mayor problema de salud pública ya que el número de jóvenes fumadores no deja de crecer en los países en desarrollo.En algunos países, más del 60 por ciento de los menores de entre 13 y 15 años son fumadores habituales y los mayores porcentajes corresponden a la Federación Rusa, Bolivia y Chile en el caso de los chicos y Ucrania, Argentina y Chile en el de las chicas.Los niños son los más vulnerables porque el hábito comienza en la juventud y por ello son los objetivos de las compañías de tabaco, lo que hace necesario aumentar la información y sensibilización, dicen los expertos, que agregan que uno de cada dos fumadores jóvenes de hoy morirá por causas relacionadas con el tabaco.En el mundo se consumen 15.000 millones de cigarros al año y ente los países más consumidores en relación a su población están España, Suiza, Bielorrusia, Hungría, Bulgaria, Eslovenia y Grecia.Por sexos, la mayoría son hombres, con 1.000 millones de fumadores, de los que 300 están en China, lo que supone más del 60 por ciento de su población masculina.Este país es el mayor consumidor de tabaco del mundo, con 1.600 millones de cigarrillos consumidos cada año, seguido de la Federación Rusa, Kazajistán, Rumanía, Lituania, Turquía, Túnez, Yemen, Kenia y Namibia.Fuman el 35 por ciento de los hombres de los países desarrollados y del 50 por ciento en el mundo en desarrollo, mientras que en el caso de las mujeres estas cifras son del 22 y el 9 por ciento, respectivamente, con un total de 250 millones de fumadoras.Pero algunos países, como Argentina, Venezuela, Francia, Alemania, Irlanda, Noruega, Eslovaquia, Kenia o Namibia, el número de fumadoras supera el 30 por ciento.El informe detalla además los riesgos para la salud que supone el consumo del tabaco, en cuya fabricación se introducen productos como acetona, amoniaco, arsénico, butano, cadmio, monóxido de carbono, insecticidas, metanol, tolueno, naftaleno, cloruro de vinilo o cianuro de hidrógeno.Su consumo incrementa los riesgos de cáncer, especialmente de pulmón, problemas cardíacos, enfisemas y además, en el caso de las mujeres, abortos espontáneos o malformaciones de los hijos al nacer.Pero los peligros son también para los fumadores pasivos, cuyo riesgo de padecer un cáncer de pulmón aumentan entre un 20 y un 30 por ciento y el de enfermedades del corazón un 23 por ciento.Igualmente importantes son los costes que el consumo de tabaco tiene para las economías, como ocurre con el caso de Estados Unidos, donde el seis por ciento de su gasto hospitalario están generados por los enfermos a causa del tabaco.Pero para las compañías tabaqueras es un gran negocio, con unas cifras de ventas de 99.800 millones de dólares al año para las tres principales -Philip Morris, BAT, JTI-.Es también una fuente de ingresos para los países exportadores de hoja de tabaco, entre los que Brasil es el más importante, seguido de Estados Unidos, Zimbabue, China y Turquía, con Argentina en décima posición.Otro negocio paralelo es el tráfico ilegal de tabaco, que supone un tercio de todo el consumo, con un valor difícil de calcular, pero que en el caso de China supone unas pérdidas de ingresos para el Gobierno de 1.800 millones de dólares en impuestos.Para frenar lo que el informe califica de "epidemia mundial", los expertos sugieren el establecimiento de áreas libres de tabaco en todos los lugares públicos, una prohibición total de la publicidad o un aumento de las campañas de información.Aumentar los precios y los impuestos, mejorar los programas para ayudar a abandonar la adicción y alentar las demandas de los consumidores contra la industria por los daños sufridos, son otras de las medidas propuestas.




