PAM advierte ante nuevas emergencias provocadas por clima y sida
Los desastres naturales provocados por el clima y el aumento de la incidencia del sida son los nuevos retos a los que se enfrentan los organismos internacionales de ayuda ante las crisis alimentarias, advirtió hoy el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PAM).
ROMA.---- Los desastres naturales provocados por el clima y el aumento de la incidencia del sida son los nuevos retos a los que se enfrentan los organismos internacionales de ayuda ante las crisis alimentarias, advirtió hoy el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PAM).El director ejecutivo del PAM, James T. Morris, ha expresado su "profunda preocupación" por la imposibilidad de responder de forma adecuada a las nuevas emergencias, a pesar de la existencia de donantes y "los enormes sacrificios de los trabajadores humanitarios".En un comunicado hecho público desde la sede del organismo de la ONU en la capital italiana, con motivo de la celebración mañana, miércoles, del Día Mundial de la Alimentación, Morris señala que cada año más de 200 millones de personas se ven afectadas por catástrofes naturales en el mundo.La sequía es la primera causa del hambre que amenaza a catorce millones de habitantes de los países meridionales de Africa, una de las emergencias de mayor gravedad en estos momentos.Otros varios millones de africanos están también amenazados por la falta de lluvias en la región del Cuerno de Africa, en Mauritania y en las naciones vecinas. La situación tampoco es halagûeña en otras partes del globo como Centroamérica y Afganistán.En un repaso a los principales "puntos calientes" a nivel humanitario, los expertos de la agencia de la ONU citan los casos de Corea del Norte, que no produce alimentos suficientes para abastecer a su población, y Costa de Marfil, sacudida por un grave conflicto civil. El responsable del PAM subraya que los ciudadanos de los países desarrollados deben movilizarse para "evitar sentirse incómodos" cuando contemplan las imágenes de los informativos en televisión.También insiste que al depender de contribuciones voluntarias, este organismo se ve obligado a lidiar a diario "con las necesidades de millones de personas hambrientas y los presupuestos reducidos de los gobiernos" para cuestiones humanitarias.El PAM alimentó el pasado año en 87 países a más de 77 millones de personas, entre ellos un gran número de refugiados, además de llevar a cabo un programa de comedores escolares para asegurar la educación a 300 millones de niños desnutridos del mundo.




