Botero, Rich e Igor, en el podio de la crono elite
El ciclista colombiano Santiago Botero, el alemán Michael Rich y el español Igor González de Galdeano, por ese orden, ocuparon los peldaños del podio de la contrarreloj individual elite de los campeonatos del mundo en carretera, que se disputan en la localidad belga de Zolder.
ZOLDER.--- El ciclista colombiano Santiago Botero, el alemán Michael Rich y el español Igor González de Galdeano, por ese orden, ocuparon los peldaños del podio de la contrarreloj individual elite de los campeonatos del mundo en carretera, que se disputan en la localidad belga de Zolder.Botero, que fue bronce en la pasada edición, invirtió en los 40,4 kilómetros de recorrido 48:08 minutos, lo que significa una velocidad media de 50,352 km-hora. Rich, plata, necesitó ocho segundos más y el español Igor González de Galdeano, que fue bronce, una docena de segundos más.La victoria del ciclista colombiano no es ninguna sorpresa, pues aunque fue duda hasta última hora tras su paliza en la reciente Vuelta a España, que ganó su compañero español Aitor González, uno de los favoritos para el oro mundialista y que tuvo que conformarse con el séptimo puesto, su progresión en la lucha contra las manecillas del reloj ha sido impresionante.En la presente temporada dio sus primeros avisos en la Dauphine y luego en el Tour de Francia superando al todopoderoso norteamericano Lance Armstrong, en esa modalidad ciclista.El circuito, además, jugaba a favor de las cualidades del corredor colombiano al ser completamente llano. Las principales dificultades eran un par de repechos en el primer tercio del mismo, las curvas del autódromo y el posible aparición de viento que lo hizo en menor intensidad de lo esperado.Botero es un corredor de fuerza, al que no le gustan mover grandes desarrollos y de los que más arriesga en las curvas. La galopada del americano su impresionante, a pesar del comienzo lento, pero era sabedor de las referencias de las dos mejores referencias, de dos corredores que aspiraban al podio como así fue.Sin duda ese trío fue el mejor con diferencia, pues a mitad de carrera sus rentas eran más grandes de lo esperado sobre el resto de corredores que entraban en los pronósticos para llevarse la camiseta "arco iris" de campeón del mundo, del mencionado Aitor González, el alemán Peschel, el húngaro Bodrogi y el gran favorito y segundo el pasado año el británico David Millar.Los cuatro llegaron dando prácticamente tumbos a la línea de meta. No acertaron a dosificar y cuando trataron de reaccionar no acertaron con el desarrollo adecuado, especialmente en el caso de Peschel y Millar.Aitor González, ganador de la Vuelta a España, era una incógnita, pues aunque parecía mantener la forma, no es lo mismo la crono final de una gran carrera donde la gente esta ya tocada, que competir en un mundial en el que son muchos los corredores que lo llevan preparando mucho tiempo, aunque este no es el caso del sensacional Botero que apenas ha dispuesto de tiempo para ello.Aitor se dio cuenta a mitad de carrera de que sus posibilidades eran remotas y por ello, aunque bien acoplado sobre su bicicleta, opto por utilizar un desarrollo cómodo y con un pedaleo suave logró salvar los muebles honrosamente. Un podio completamente renovado por culpa de la exhibición de Botero, ya que otros corredores, casos de Millar y el húngaro Bodrogi, quedaron a muchos segundos de los tres primeros, especialmente del gran favorito, Millar.Así una contrarreloj que pasará a la historia por el magnifico comportamiento de Botero, el primer ciclista de ese país en conseguir un oro en un mundial de ruta; por la regularidad exhibida por el alemán Rich que repite la plata de hace dos años y un majestuoso Igor González de Galdeano, duda hasta última hora debido a una caída que le obligó a dejar la Vuelta a España.No se puede pedir más de una contrarreloj individual que resultó, a pesar la superioridad de los hombres del podio, bastante emocionante, especialmente en su primera parte, en la que la igualdad fue la nota predominante, igualdad que se fue esfumando poco a poco, a medida que se acercaba la meta del autódromo de Zolder.




