Pedro Duque cruza los dedos para subir a la ISS a partir de 2004
El español Pedro Duque, uno de los cuatro astronautas seleccionados por la Agencia Espacial Europea (ESA) para misiones en la Estación Espacial Internacional (ISS), confió su esperanza en volver al espacio a partir de octubre de 2004.
PARIS.--- El español Pedro Duque, uno de los cuatro astronautas seleccionados por la Agencia Espacial Europea (ESA) para misiones en la Estación Espacial Internacional (ISS), confió su esperanza en volver al espacio a partir de octubre de 2004.Esa es la fecha prevista, en concreto el 4 de octubre, para lanzar el laboratorio europeo Columbus, un ingenio tecnológico en el que Duque ha trabajado en su diseño y fabricación.Esa circunstancia, en teoría, le da más papeletas para ocupar la primera plaza de la ESA para una misión de larga duración (de cuatro a seis meses) a bordo de la ISS, frente a sus colegas, el francés Leopold Eyharts, el italiano Paolo Nespoli y el alemán Thomas Reiter, aunque "la última palabra la tienen los jefes".En conversación telefónica desde Colonia (Alemania), donde acaba de concluir un curso de formación de 15 días sobre el laboratorio Columbus, Duque estimó que la composición de la tripulación deberá conocerse en un máximo de seis meses, pues se determina un año y medio antes de que se efectúe el viaje.Y, luego, habría que esperar otros dos años y medio más para enviar a otro astronauta europeo a una misión de larga duración a la ISS, pues eso depende de la contribución de cada agencia espacial.Aunque no necesariamente el primero, Duque sí tiene muchas esperanzas en ser "uno de los primeros" astronautas de la ESA -que tiene 15 cosmonautas- para pasar una estancia duradera en la ISS.Está claro que los primeros astronautas europeos en tener ese privilegio serán él, Eyharts, Nespoli o Reiter, a quienes sólo les falta aprender el manejo del brazo robótico canadiense, el funcionamiento del módulo japonés y los componentes rusos.La parte europea y estadounidense de su formación ya ha sido completada, y con ese bagaje sería suficiente para emprender vuelo."Espero que el criterio de selección no vaya en función de la contribución a la ESA del país de origen, porque entonces me tocaría de los últimos", apostilló Duque, quien consideró "una satisfacción profesional y personal" que el Gobierno español considere un "error dejar pasar la oportunidad" de enviarle al espacio.Esa fue la respuesta que el Ejecutivo español emitió recientemente a una pregunta formulada por escrito por un diputado gallego en el Congreso de los Diputados.Duque, según el Gobierno, llevará experimentos en condiciones de microgravedad de ensayos europeos con participación española.Preguntado sobre si le gustaría seguir los pasos de su ex compañera Claudie Haigneré, recientemente nombrada ministra francesa delegada para la Investigación y las Nuevas Tecnologías, contestó que "a nadie le puede molestar" que "le pidan realizar una labor de muy alta responsabilidad".Haigneré fue la primera mujer de la Unión Europea (UE) que viajó a la ISS y que comandó una nave rusa Soyuz.A Duque, en principio, le da igual viajar en una Soyuz o en un transbordador espacial estadounidense, pues -bromeó- "uno es un profesional", aunque "dicen que en el aterrizaje de la cápsula rusa puedes quedar un poco baldado", ya que caes en "paracaídas y en una estepa de Kazastán donde el viento puede ser cualquiera", pero "a nadie se le ha roto todavía nada, que yo sepa".Hasta el primer turista del espacio, el estadounidense Denis Tito, salió indemne de la experiencia.Este fenómeno del turismo espacial a Duque no le parece mal. Lo que no considera "correcto" es que los turistas vayan a unas instalaciones que se han construido con fondos públicos para hacer actividades y exploración del universo y desarrollo de tecnologías.Preguntado sobre si el espacio "engancha", Duque contestó que "la primera vez uno prueba algo, normalmente, no engancha", aunque de su primera experiencia espacial guarda la "satisfacción" de haber comprobado que fue capaz de estar a la altura.Recuerda que los primeros días de su vuelta a la Tierra soñaba mucho y a veces se despertaba "muy sorprendido porque algo me estaba empujando desde un lado y, claro, era la cama". Es algo similar a lo que pueden sentir los marineros cuando vuelven a puerto y tienen la impresión de que todo sigue moviéndose, dijo.Se puede ser astronauta "hasta los 60 y pico años", pues no es un trabajo "atlético ni implica tomar decisiones en un espacio de tiempo reducido, como los pilotos de combate, sino que requiere más bien meticulosidad, atención al detalle, tener las ideas claras con respecto a la seguridad y seguir las instrucciones correctamente".A sus hijos les da el mismo consejo que a otros niños, y es que "se busquen una carrera de ciencias o de ingeniería que les guste y que les llene, y si se da el caso de que su trabajo sea necesario para la ISS o para un viaje interplanetario ya se verá, pero no deben estar pensando únicamente en subir al espacio porque eso no es una profesión sino un trabajo dentro de una profesión".




