Rescatan tradición de baño temazcal que simboliza útero materno
Los habitantes de la comunidad de Reforma, en el estado mexicano de Tlaxcala, han recuperado el baño del temazcal, una tradición de los pueblos prehispánicos que se desarrolla en un cuarto ovalado y simboliza el renacimiento y purificación del cuerpo.
MEXICO.--- Los habitantes de la comunidad de Reforma, en el estado mexicano de Tlaxcala, han recuperado el baño del temazcal, una tradición de los pueblos prehispánicos que se desarrolla en un cuarto ovalado y simboliza el renacimiento y purificación del cuerpo.El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes apoyó la recuperación de esta tradición en Reforma, en el municipio tlaxcalteca de Españita, donde se construyeron 20 temazcales en los patios de las casas."Los antiguos habitantes de México consideraban al temazcal como una fuente de bienestar emocional y espiritual, y el baño tiene un fin curativo, es un acto que se prepara con antelación y las personas que participan tienen que respetar las formas", afirmó el promotor de estas obras, Primo Sánchez.El experto explicó que el temazcal es una construcción redonda abovedada en la que caben hasta nueve personas con una pequeña puerta de arco por la que ingresan los bañistas, y dentro de la cual se calientan al rojo vivo piedras porosas de tezontle, que al contacto con el agua producen vapor."Cuando la gente sale del temazcal se siente uno como si volviera a nacer. Por eso el baño está construido como el vientre de una mujer, y cuando uno sale por esa pequeña puerta, significa un nuevo nacimiento", explicó el experto.Sánchez indicó que antes de entrar, las personas deben despojarse de la "energía negativa" mediante golpes con ramas de pirú, tras lo cual "deben ir de espaldas al baño, donde cantan estribillos de canciones en náhuatl para convocar a las energías que aliviarán los males".Los temazcales originales se construían con adobes -ladrillos de arcilla con paja- en formas similares a los hornos de pan, con entradas parecidas a la boca de éstos pero con amplitud para que pudiera pasar un hombre agachado, y con un agujero arriba para que respirase el humo de una hornilla.De acuerdo con los rituales prehispánicos, los bañistas se frotan el cuerpo con manojos de ramas de romero y pirú mojadas, en particular sobre las partes que desean aliviar, y entonan cánticos, para después permanecer totalmente relajados.El baño de temazcal, según los ritos antiguos, es uno de los medios de prevención de enfermedades relacionadas con la mala circulación de la sangre y padecimientos del corazón, riñones, hígado, cerebro, ojos y oídos. Además, tonifica el sistema nervioso y el digestivo.El temazcal se usó en la época prehispánica de manera cotidiana y se ha conservado de forma original en algunas comunidades indígenas, aunque en algunos sitios turísticos se ofrece una variante donde se aplica sin los rituales indígenas.Sánchez afirmó que después del baño hay que estar tapado al menos una hora, tiempo en el que no se debe salir al aire para evitar enfriarse."Regularmente, la sensación es de relajación, como si volviera a nacer y con un sentimiento de haber sido liberado de las presiones porque las toxinas salieron del cuerpo", afirmó el especialista.Explicó que en esta comunidad la mayoría se negaba a usar este baño, pero una vez que lo probaron, volvieron a este ritual que se repite una vez a la semana, con la participación de toda la familia.Los defensores de esta tradición aseguran que el temazcal fortalece la piel, disminuye los problemas óseos, alivia las molestias premenstruales, depura el aparato digestivo, limpia las vías respiratorias, relaja los músculos e incita a la reflexión.Además, sostienen que contribuye a hidratar el cabello, agilizar la circulación sanguínea, bajar de peso, reducir trastornos hepáticos, disminuir el estrés y la angustia y calmar los dolores posparto.




