O´Neal teme pasar por el quirófano y explica ausencia de partido
El pívot Shaquille O´Neal sigue siendo el centro de atención dentro del mundo de la NBA con la confirmación que pasará por el quirófano en las próximas semanas y el temor que le produce, mientras se recupera de los efecto de un virus y explica su ausencia de un partido benéfico.
Los Angeles (EEUU),.--- El pívot Shaquille O´Neal sigue siendo el centro de atención dentro del mundo de la NBA con la confirmación que pasará por el quirófano en las próximas semanas y el temor que le produce, mientras se recupera de los efecto de un virus y explica su ausencia de un partido benéfico.O´Neal, en una entrevista que publica hoy "Los Angeles Times", admite que desde que se decidió por la opción de operarse para corregirle los efectos de artritis que sufre en el pie derecho, ha sentido miedo y algunas noches ha tenido pesadillas."No puedo dormir pensando en como va a resultar todo y sin que ofenda a nadie lo que no quiero es verme caminando el resto de mi vida como lo hace Bill Walton", comentó O´Neal.Sin embargo, O´Neal dijo que tampoco quería repetir el "calvario" de la pasada temporada cuando la artritis del pie derecho le forzó a estar dos veces en la lista de lesionado y para controlar el dolor tuvo que estar tomando todo el tiempo una medicación que le afectaba el estómago."Si no tomaba las pastillas no podía rendir al máximo en el campo porque mi limitaba los movimientos y la capacidad de saltar", explicó O´Neal, de 30 años.Pero tampoco ha sido fácil decidirse a pasar por el quirófano porque después de consultar con tres especialistas cada uno tuvo una opinión diferente."Cuando vi que los doctores cuestionaban cada uno de ellos las alternativas que tenía para superar el problema de artritis, me reacción fue de auténtico miedo", admitió O´Neal.El doctor Robert Mohr, jefe de podología de Centro Médico de UCLA, será el responsable de realizar la operación en el pie de O´Neal."Es una decisión que pone en la balanza todo el futuro de su carrera y si su problema no se trata de manera correcta corre el peligro de que la de por terminada mucho antes de lo que se piensa", declaró Mohr.O´Neal se decidió por la operación para limpiarle las partes salientes del hueso del dedo gordo que le permitirá tener mayor movilidad con el pie y reducir el dolor de la artritis, que no desaparecerá y puede correr el riesgo de que le empeore.La ventaja con este tipo de operación es que O´Neal, de 30 años, podrá caminar después que salga del quirófano y en seis semanas correr al máximo de su potencial.Si como se espera O´Neal pasa por el quirófano en la primera semana o segunda de septiembre, su recuperación será completa cuando los Lakers se enfrenten a los Spurs de San Antonio el próximo 29 de octubre en el primer partido de liga."Lo más importante de todo es que los doctores le han asegurado que con este procedimiento existe un 90 por ciento de que experimente mucho menos dolor que la pasada temporada", comentó su agente, Perry Rogers.Los directivos de los Lakers le habían pedido a O´Neal que se decidiese lo antes posible sobre la opción que iba a tomar para superar los problemas físicos con su pie derecho para que pudiese comenzar el campo de entrenamientos, que abren a partir del próximo mes de octubre.Las diferentes opiniones médicas que recibió fueron las que motivaron que O´Neal tardase más tiempo en decidirse, ya que una de ellas le aconsejó que no pasase por el quirófano y se limitase a recibir terapia y medicación.La segunda fue la que ha elegido y la tercera también establecía que tendría que pasar por el quirófano para cortarle un trozo de hueso y ponerle un clavo, pero el proceso de recuperación le iba a llevar de dos a tres meses.De acuerdo a Rogers, O´Neal está mentalizado que tras la operación pueda ayudar mucho más al equipo a conseguir el cuarto título consecutivo de liga.O´Neal está convencido que la recuperación de la artritis le va a permitir volver con mayor motivación a la competición y a pesar de haber ganado tres títulos consecutivos, todo el equipo incluido, el entrenador, Phil Jackson, su compañero Kobe Bryant y el mismo deben demostrar algo mucho más especial en la próxima temporada.Mientras, O´Neal se recupera de los efectos de un virus que le produjo una fiebre muy alta y le obligó la pasada semana a ser internado por una noche en un hospital de Orlando, sin que pudiese asistir a la clínica de baloncesto y el partido de estrellas que se celebra cada año en su honor en la localidad de Tampa.O´Neal, que ha vuelto a tener fiebre alta, hoy se sometió a nuevos exámenes de sangre y a una prueba avanzada de resonancia magnética en preparación para someterse a la operación, que no se realizará hasta que quede completamente curado de los efectos del virus y le haya desaparecido por completo la fiebre.También ha querido dejar claro que su ausencia del campus para jóvenes y del partido de estrellas que se celebró la pasada semana en Florida no tenía nada que ver con su persona, aunque de acuerdo a los organizadores había firmado un contrato por más de 50.000 dólares, que lo obliga a estar presente."Las personas me conocen y saben que cuando yo montó un evento todo se hace de forma correcta", explicó O´Neal. "Lo de la pasada semana no era mi responsabilidad y sólo fui incluido como un invitado para luego los organizadores tratar de convertirlo en algo especial centrado sobre mi persona y figura, algo que no es correcto", dijo.




