Científicos buscan descifrar genomas con 300.000 computadoras
Científicos estadounidenses se han volcado en un ambicioso proyecto que pretende conectar 300.000 computadoras particulares para, con su capacidad unida, descifrar genomas y estudiar proteínas clave para las enfermedades.
Washington.--- Científicos estadounidenses se han volcado en un ambicioso proyecto que pretende conectar 300.000 computadoras particulares para, con su capacidad unida, descifrar genomas y estudiar proteínas clave para las enfermedades.La idea no es nueva, se denomina "computación compartida", y ya se ha experimentado en el proyecto SETI@home, para la búsqueda de vida extraterrestre y en la investigación del sida.Funciona por un procedimiento sencillo. Una aplicación que se carga fácilmente en las computadoras personales toma prestado una pequeña porción de su memoria, entre medio y dos megabites, para procesar datos.Sumadas todas las capacidades de computación, se pueden acometer misiones que ocuparían durante meses a la computadora más potente.Según el Instituto de Investigaciones del Genoma, TIGR, cerca de 30.000 ordenadores están trabajando ya en Genome@home y Folding@home, dos proyectos que van a descifrar la estructura virtual de las proteínas y los genes que las codifican."Un vasto y democrático experimento de la denominada computación compartida, con máquinas individuales trabajando juntas para responder preguntas sobre los genomas humanos y animal y el modo en que las proteínas se pliegan", indico el TIGR.Vijay Pande, profesor de Química y Estructura Biológica de la Universidad de Stanford, en California, adaptó este método, cuyos fundamentos se remontan a los orígenes de Internet, a una investigación puramente científica.Las computadoras "en línea" pueden simular el modo en que las proteínas, el RNA, ácido ribonucléico y los polímeros sintéticos se pliegan. En los errores en ese plegamiento radican algunas de las enfermedades más complejas, desde la enfermedad de Alzheimer a la versión humana del mal de las vacas locas.Hasta ahora, el grupo que trabaja con Pande ha conseguido representar el desarrollo de pequeñas proteínas compuestas por unos 40 0 50 aminoácidos, pero su intención es acometer trabajos con las proteínas de al menos 100 aminoácidos o más.Para ello es necesario multiplicar por 10 la actual capacidad de computación, incorpora otros 270.000 ordenadores personales a la red que se está tejiendo en torno a estos programas científicos, señaló el investigador.La tarea de procesamiento de estos datos podría ser fácilmente realizada con alguna de las supercomputadoras que el gobierno de EEUU posee en el Lawrence Libermore National Laboratory en California o en otros instalados en Nuevo México y Tennessee.Pero esas máquinas, cuya capacidad de computación se mide en terabites, unidades de memoria que podrían albergar toda la información de los 20 millones de libros de la Biblioteca del Congreso, están ocupados en la simulación de explosiones nucleares y otras complejas tareas prioritarias para la seguridad de EEUU.Las supercomputadoras se han utilizado también para obtener el Mapa del Genoma Humano, recientemente conseguido, pero ahora se abren nuevos campos, como el de las proteínas, que requieren toda la capacidad de computación posible.Folding@home se dedica a reconstruir el modo en que las proteínas se comportan. Las proteínas, compuestas de aminoácidos, se pliegan de forma complicada y ese plegamiento les confiere sus funciones en un organismo vivo."Cuando las proteínas no se pliegan de modo correcto pueden producirse efectos muy graves, incluidas muchas de las enfermedades conocidas como Alzheimer, la Encefalopatía Espongiforme Bovina, la enfermedad de Creutzfeld-Jacob o la de Parkinson", indican los responsables del proyecto.Millones de personas en todo el mundo han prestado hasta ahora sus computadoras para la búsqueda de vida extraterrestre.Como un "salvapantallas", la aplicación SETI@home carga de modo ininterrumpido en las computadoras paquetes de datos tomados por el telescopio de Arecibo, en Puerto Rico, para que sean analizados en busca de señales inteligentes.La "solidaridad" virtual no ha permitido aún detectar señales inteligentes de otras galaxias, pero el éxito conseguido por la convocatoria ha animado a los científicos a aplicar la misma idea en complejas tareas que ayuden a curar enfermedades.




