Estudio busca definir el perfil de "correos humanos" de droga
Las "mulas" o "correos humanos" procedentes del centro oeste de Colombia, que es la parte del país donde más se practica este método de narcotráfico, llevan cerca de 2,5 toneladas de cocaína y heroína al año, volumen que equivale sólo al 0,17 por ciento del mercado mundial de las dos drogas.
Bogotá.---- Las "mulas" o "correos humanos" procedentes del centro oeste de Colombia, que es la parte del país donde más se practica este método de narcotráfico, llevan cerca de 2,5 toneladas de cocaína y heroína al año, volumen que equivale sólo al 0,17 por ciento del mercado mundial de las dos drogas.La participación de las "mulas" de esa región colombiana fue establecida por un grupo de investigadores universitarios, en un estudio conocido hoy en Bogotá.El director de la investigación, el economista William Mejía Ochoa, dijo a EFE que se logró calcular "con un buen grado de certeza" que el volumen de drogas que transportan los "correos humanos" de esa región alcanza una "cifra mínima en el contexto del mercado mundial".Mejía explicó que el estudio fue centrado en el llamado Eje Cafetero, conformado por los departamentos del Quindío, Caldas y Risaralda.Esa región ocupa buena parte de la preocupación de las autoridades antidrogas, por el gran auge que ha tomado allí el método de las "mulas", particularmente desde Pereira, la capital del Risaralda.El investigador dijo que la búsqueda de explicación a ese problema fue uno de los objetivos del estudio, realizado merced a un convenio de la Oficina de Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas y la Dirección Nacional de Estupefacientes de Colombia (DNE).Mejía dijo que el auge de los "correos" en la región puede encontrarse en las condiciones geográficas, las vías expeditas de comunicación y los antecedentes históricos, como el tráfico de café, el contrabando y la existencia de redes de falsificadores.Un economista, un psicólogo, un antropólogo, un abogado y una experta en desarrollo familiar conformaron el equipo investigador, que pertenece a la Corporación Alma Máter, agrupamiento de las universidades públicas del centro oeste del país.El director del estudio dijo que los especialistas echaron mano de múltiples fuentes de información, pero destacó que la "espina dorsal" del trabajo fueron unas encuestas y entrevistas directas con 142 "correos" de la región, recluidos en cárceles colombianas.Los expertos concluyeron que la "mula" no tiene un perfil definido, aunque es mayor el número de personas de 25 a 35 años de edad, de sexo masculino y de los tres estratos más bajos de la escala social de seis, por capacidad económica.Asimismo, obtuvieron como uno de los resultados más reveladores el de que "el peso en cuanto a volumen de ese tipo de tráfico es mínimo".Mejía observó que el estudio permitió establecer, asimismo, que las "mulas" también son unas víctimas de este negocio ilegal, dado que con frecuencia son utilizadas como "señuelo" para el paso de alijos mayores o como "mercancía para negociar penas, particularmente en Estados Unidos".Los "correos", continuó, también son engañados por los traficantes, que no les pagan o lo hacen por debajo de la suma ofrecida, al acusarles de "faltantes" en los alijos, o que en lugar de cocaína les "cargan" con heroína, droga con un valor diez veces superior.




