La hormona "Ghrelin" puede jugar papel clave en problemas de peso
Los altos niveles de una hormona que potencia el apetito, llamada "Ghrelin", parecen ser los culpables de los graves problemas de peso que sufren algunas personas lo que, según un estudio publicado hoy, abre la puerta a posibles tratamientos adelgazantes.
Washington.--- Los altos niveles de una hormona que potencia el apetito, llamada "Ghrelin", parecen ser los culpables de los graves problemas de peso que sufren algunas personas lo que, según un estudio publicado hoy, abre la puerta a posibles tratamientos adelgazantes.La hormona, según informaron investigadores de la Universidad de Washington, parece ser responsable de que las personas que pierden peso lo recuperen rápidamente para volver a niveles similares a los que tenían antes de la dieta. "Ghrelin", que se fabrica en el estómago, es la primera hormona fuera del cerebro que parece estar implicada en activar o desactivar los mecanismos del comer. Una investigación, cuyos resultados se publican en el número de hoy de la revista New England Journal of Medicine, confirma que en las personas obesas que se someten a una reducción de parte del estómago, los niveles de la hormona descienden drásticamente.Los investigadores, dirigidos por David Cummings, creen que un fármaco que pudiera controlar esta hormona podría ser un arma poderosa en la lucha contra la obesidad. Numerosas industrias farmacéuticas buscan este tipo de "píldora milagrosa" por la enorme demanda que podría tener en países como EEUU, donde más del 50 por ciento de la población tiene sobrepeso.Los científicos afirman que "la hormona Ghrelin juega un papel importante en la regulación a largo plazo del peso corporal".Los niveles de la hormona aumentan considerablemente poco antes de cada comida y decaen rápidamente después.También parece influir en los mecanismos que ralentizan el metabolismo y el proceso en el que se quema la grasa dentro del organismo, señalaron los investigadores.Indicaron además que, probablemente, la hormona forma parte de un mecanismo en el cuerpo humano y en otros animales destinado a impedir que se pierda rápidamente peso, ya que eso podría comprometer las funciones más importantes del organismo.Lo que pudo ser muy importante en épocas de escasez de alimentos parece ser ahora un verdadero problema ya que la hormona sigue cumpliendo su misión de abrir el apetito en personas alimentadas a menudo en exceso, opinan los autores del estudio.Hasta ahora, los investigadores en el metabolismo asociado al peso relacionaban la cantidad de comida ingerida con decisiones adoptadas en una zona del cerebro conocida como hipotálamo.El papel de "Ghrelin" no es plenamente conocido todavía, dijeron los científicos. Sin embargo, comprobaron que en la cirugía de "bypass gástrico", en la que se reduce el tamaño del estómago en personas muy obesas, los niveles de esta hormona decaen considerablemente.En ese tipo de cirugía, el estómago se cose para reducir la zona de procesamiento de los alimentos a una pequeña porción, a la vez que se tiende un puente o "bypass" mediante el intestino delgado.Los científicos comprobaron que en un grupo de 13 personas obesas que habían perdido el 17 por ciento del peso de su cuerpo mediante una dieta, los niveles de la hormona Ghrelin eran significativamente más elevados que antes de perder el peso.Sin embargo, entre personas muy obesas que se habían sometido a la cirugía de reducción estomacal, los niveles de la hormona habían reducido considerablemente.En este último caso, la mayor parte de las células de las paredes del estómago ya no estaban en contacto con la comida, lo que bloqueaba la segregación de la hormona.El comportamiento diferente de la hormona en el caso de la pérdida de peso o en el caso de la reducción del estómago indica a los científicos que la hormona Ghrelin juega un papel destacado en los mecanismos del apetito y puede convertirse en el objetivo de los futuros tratamientos de reducción de peso.




