Obsesión por la salud ha convertido a los ancianos en drogadictos
El afán de los ancianos por prevenir enfermedades y reducir los achaques de la vejez los ha convertido en un excelente mercado y en grandes dependientes de fármacos, advirtió la Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa del Consumidor (Amedec).
MEXICO.--- El afán de los ancianos por prevenir enfermedades y reducir los achaques de la vejez los ha convertido en un excelente mercado y en grandes dependientes de fármacos, advirtió la Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa del Consumidor (Amedec).Según el organismo, el aumento en la expectativa de vida de las personas ha motivado a que después de los sesenta se genere un afán por prevenir la degeneración cerebral, la pérdida de memoria y por "mantener el funcionamiento cognitivo en sus niveles óptimos".Muchas personas de la tercera edad "se horrorizan ante la posibilidad de desarrollar demencia senil o la enfermedad de Alzheimer".Debido a ello, ha habido un súbito crecimiento de libros "para combatir el declive mental" que recomiendan nutrientes, tónicos y fármacos, señaló el director de la Amedec, Arturo Lomelí, en un comunicado.Lomelí afirmó que se ha comprobado que algunos ancianos consumen hasta diez medicamentos diarios, además de los tónicos y suplementos.Algunos, guiados por esta "literatura geriátrica, caerán en un peligroso hábito de fármaco-dependencia", alertó el director de Amedec.Además, aseguró que cada vez más las personas mayores de sesenta años están expuestas "a serias reacciones adversas" y padecimientos y enfermedades causados por la automedicación.Lomelí manifestó que los ancianos incurren en "el consumo exagerado de medicamentos auto-recetados", aunque algunos de los fármacos son de venta restringida y requieren receta médica.Dijo que la lista de recomendaciones es muy larga y como ejemplo citó los antioxidantes, como las vitaminas A y C, la vitamina B, el magnesio, selenio, cinco, la fenilalanina, la glutamina, metionina, arginina y triptófano.Además "tónicos medicinales naturales como el ginkgo biloba, la lecitina, la fosfatidilserina, el acetir L-carnitina, el ginseng, el dimetilaminoetanol, el té verde, el Ching Chung Bao, la coenzima Q-10 y productos de ´zumo verde´".Los fármacos más recomendados son el deprenyl (selegilina), la DEA (dihidroepiandrosterona, llamada "hormona de la juventud"-, la pregnolona, (la "hormona de la memoria y el humor"), el piracetam o medicamento para la "creatividad y el aprendizaje" y la melatonina, entre otros.




