Momias halladas en Perú revelan complejo mundo de los Incas
El hallazgo de más de 2.000 momias cerca de Lima, muestra que la civilización Inca era más compleja de lo que los arqueólogos pensaban, y creó "un nuevo estilo", integrado por diferentes culturas ancestrales.
WASHINGTON.-- El hallazgo de más de 2.000 momias cerca de Lima, muestra que la civilización Inca era más compleja de lo que los arqueólogos pensaban, y creó "un nuevo estilo", integrado por diferentes culturas ancestrales.Guillermo Cock, el arqueólogo que excavó el yacimiento de Puruchuco-Huaquerones, cerca de la capital peruana, afirma que las momias encontradas le dan un nuevo enfoque al conocimiento sobre los Incas y el período del Horizonte Tardío, que hacia el siglo XVI desapareció como cultura.Puruchuco-Huaquerones está considerado como el yacimiento más importante de la etapa del Horizonte Tardío de los incas encontrado hasta ahora.Los Incas crearon un imperio que aglutinaba todo el territorio de los Andes, pero no lo hicieron de la nada, sino que aprovecharon los restos de culturas precedentes, entre ellas la Moche, Nazca, Tiwanaku o Chimú.Una de las piezas de cerámica desenterradas junto a las momias de Puruchuco-Huaquerones, posee claros elementos y técnicas incas, pero también otros de la cultura Chimú, que floreció 500 años antes a unos 1.000 kilómetros al norte de Lima"Estamos viendo quizás el comienzo de lo que parece un nuevo estilo, que integra la cultura de diferentes regiones en una nueva perspectiva del mundo", explicó el arqueólogo Cock.Un equipo de arqueólogos y ayudantes peruanos, dirigidos por Cock, excavó durante tres años unos yacimientos en los que se encontraron momias, que son los restos de entre 2.200 y 2.400 individuos."Pero allí puede haber enterradas cerca de 10.000 momias", señaló a EFE Cock, quien realizó las excavaciones con el patrocinio de la National Geographic Society.Las momias halladas conservan tejidos y decoraciones elaborados hace más de 500 años. También ornamentos y cerámica que dan muestra de lo avanzado de la cultura y muestran un peculiar modo de enterramiento que pretendía que el alma de los muertos pudiera estar en contacto con los vivos.Una de las momias, el denominado Rey o Señor del Algodón, muestra la apariencia de un gran fardo, cosido con meticulosidad, en cuyo interior reposan, envueltos en más de 175 kilos de algodón en rama, un hombre y un niño.Cock, de 48 años, explicó que estos hallazgos "proporcionan una oportunidad única para estudiar una comunidad Inca, su vida, su grado de bienestar y su cultura".Sólo se han abierto tres de las momias pero, por lo que se pudo hallar en su interior, se deduce que la población tenía un fuerte grado de integración dentro de la cultura Inca.La vestimenta, ropajes y adornos que acompañan a los restos humanos indican que Puruchuco-Huaquerones sirvió de reposo final para individuos de todos los linajes, desde acaudalados señores hasta pobres sirvientes.Cock, que nació en Trujillo (Perú) y reside en Lima, señaló que las momias no volverán a ser enterradas y que serán depositadas en un respetuoso recinto de instituciones museísticas de Perú."Se trata de nuestra gente", dijo el arqueólogo, para quien no se debe correr el riesgo de que las momias pudieran ser desenterradas por saqueadores de tumbas.Las momias, cuya existencia se suponía desde hacia algún tiempo, habían comenzado a sufrir los efectos de filtraciones y vertidos de aguas residuales del poblado Tupac Amaru, un área de casas y de gente pobre en las afueras de Lima.Tupac Amaru se asienta sobre una amplia zona de enterramientos Incas y las excavaciones, a menudo, siguen el rumbo de las calles. Algunos de los hallazgos principales se realizaron en el patio de una escuela, en el que una excavadora había dejado casi a ras de suelo los enterramientos.Todas las momias encontradas corresponden a un período de apenas 75 años, la mayoría entre 1480 y 1535, la etapa que se conoce como Horizonte Tardío.Un artículo escrito por Cock ocupa la portada en el número de mayo de la revista de la National Geographic Society.Esta sociedad, que presta especial atención a las excavaciones arqueológicas de las culturas precolombinas, exhibe parte de los objetos encontrados en su Galería de los Exploradores de Washington.




