Varias ciudades paralizarán la Justicia para confrontar vándalos
Las ciudades japonesas de Saitama y Sapporo, sedes ambas de partidos mundialistas, paralizarán durante varios días los juicios de sus respectivos distritos para dedicar todo su personal a los arrestos de los aficionados radicales al fútbol ("hooligans") que se calcula habrá, informaron las autoridades locales.
TOKIO.---Las ciudades japonesas de Saitama y Sapporo, sedes ambas de partidos mundialistas, paralizarán durante varios días los juicios de sus respectivos distritos para dedicar todo su personal a los arrestos de los aficionados radicales al fútbol ("hooligans") que se calcula habrá, informaron las autoridades locales.La fiscalía de Sapporo ha solicitado la cooperación de los jueces para la completa dedicación de los funcionarios para hacer frente a los vándalos porque están convencidos de que habrá "centenares de arrestos" en los partidos de primera fase que se jugarán en aquella ciudad, el Inglaterra-Argentina el 7 de junio y el Alemania-Arabia Saudí el 1 de junio.La Agencia Nacional de Policía (NPA) ha calificado estos dos partidos de "alto riesgo" por temor a "actos racistas" entre los radicales alemanes y a la violencia de los británicos y argentinos.Las televisiones locales han informado de que policías japoneses habían ido en los últimos meses a varias ciudades de Europa y que, vestidos de paisano, tomaban imágenes de vídeo con cámaras familiares de la gente que iba o salía de los partidos.En Saitama los juicios criminales y civiles quedarán suspendidos por las tardes durante la fase final mundialista, que para esta ciudad comienza el 2 de junio con el partido Inglaterra-Suecia y termina el 26 del mismo mes con la disputa de una semifinal.En Sapporo se suspenderán las vistas orales en los juzgados de la ciudad, en la que se jugará también el Italia-Ecuador el 3 de junio, mientras que en Saitama se celebrarán el Japón-Bélgica el 4 de junio y el Camerún-Arabia Saudí el día 6 del mismo mes.Las autoridades y medios de comunicación japoneses realizan desde hace semanas un amplio despliegue, de fuerzas en un caso e información en el otro, sobre los "hooligans", que ha creado una psicosis colectiva entre los ciudadanos de que los aficionados extranjeros al fútbol son peligrosos.Los comerciantes de algunas ciudades-sede, especialmente Sapporo, han anunciado que cerrarán los días que haya partidos para evitar la violencia contra sus establecimientos.El vandalismo deportivo es prácticamente inexistente en Japón aunque en muchas ciudades campan a sus anchas las bandas de gamberros violentos motorizados "bosozoku", y las mafias criminales "yakuza" controlan la venta de drogas, prostitución y otros negocios sucios e ilegales.




