Nasa desarrolla un tejido cardíaco que puede latir
La Nasa ha logrado desarrollar un tejido cardíaco que puede contraerse y latir como el del corazón, lo que supone un paso adelante en la creación de órganos para trasplantes, según ha informado la agencia estadounidense.
WASHINGTON.--- La Nasa ha logrado desarrollar un tejido cardíaco que puede contraerse y latir como el del corazón, lo que supone un paso adelante en la creación de órganos para trasplantes, según ha informado la agencia estadounidense.El tejido ha podido formarse gracias a un máquina especialmente diseñada para el cultivo de células, llamada "biorreactor", que proporciona oxígeno a un cultivo de células mientras simula la ausencia de gravedad.Lisa Freed y Gordana Vunjak-Novakovic, ambas del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), han utilizado este dispositivo creado por la NASA, que permite a las células crecer en estructuras de tres dimensiones.Ambas investigadoras han tomado un cultivo de células cardíacas y han logrado que el "biorreactor" produjera en una semana un fragmento de tejido de unos 3 milímetros.Pese a lo diminuto de la muestra obtenida de tejido cardíaco, ha podido comprobarse que las células se han agrupado ayudadas por un esqueleto de material biodegradable, una especie de andamiaje que desaparece una vez conseguido su objetivo de dar soporte a las células en crecimiento.Según la agencia espacial, la creación de órganos para trasplantes está lejana, pero este paso puede contribuir a una técnica que puede, algún día, salvar millones de vidas.Los órganos que pudieran obtenerse mediante este procedimiento podrían ser totalmente compatibles con el paciente que los necesite, ya que el cultivo podría iniciarse a partir de células sanas del propio enfermo.Otras técnicas con el mismo objetivo de lograr órganos para trasplantes utilizan las denominadas células "madre", que son capaces de diferenciarse en cualquiera de los tejidos del cuerpo humano.Estas células, pese a la promesa que encierran, están envueltas en la polémica porque se obtienen de embriones humanos, lo que ha suscitado el rechazo de grupos conservadores y contrarios al aborto.




