Denuncian que contrabando de tabaco es un atentado contra salud
El contrabando de tabaco, que representa alrededor de un tercio del comercio internacional de cigarrillos, no sólo mina las políticas tributarias nacionales, sino que constituye un atentado contra la salud.
GINEBRA.--- El contrabando de tabaco, que representa alrededor de un tercio del comercio internacional de cigarrillos, no sólo mina las políticas tributarias nacionales, sino que constituye un atentado contra la salud.Así lo denunció en Ginebra la "Alianza del Convenio Marco", red de organizaciones no gubernamentales que asisten en Ginebra a la negociación de un convenio internacional contra el tabaquismo auspiciado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)."El Banco Mundial llegó a la conclusión de que una de las medidas más eficaces para reducir el consumo del tabaco es la elevación de precios, pero el contrabando mina la eficacia de esa política, poniendo al alcance de los consumidores mercancía barata", señala la Alianza.Según la Alianza, los beneficiados del comercio ilegal de cigarrillos son el crimen organizado y los pequeños delincuentes, pero también las empresas tabaqueras debido a que el precio promedio de los productos del tabaco se reduce, lo que incrementa la demanda.Las ONG acusan también a las empresas de utilizar el contrabando como "canal de distribución para lanzar nuevas marcas, entrar en nuevos mercados y librar una guerra de precios con sus competidores".La Alianza se muestra contraria a reducir o armonizar la carga tributaria para hacer frente al contrabando, pues los impuestos elevados al tabaco son un factor importante para limitar la demanda."El Banco Mundial, recuerdan las ONG, recomienda que los gobiernos tomen medidas enérgicas contra el contrabando más que reducir los impuestos".Además, señalan, "en Europa, hasta hace poco, los niveles más elevados de contrabando se registraban en países con cargas tributarias de las más bajas como España o Italia, patrón que es consistente en todo el mundo".Según las ONG, desde 1997, diversas investigaciones oficiales llevadas a cabo en distintas partes del mundo responsabilizan a la industria de abastecer cigarrillos de contrabando o por lo menos de estar al tanto del destino final de esos productos.Una filial de RJ Reynolds International se declaró culpable de los cargos que se le imputaban de haber ayudado a un grupo de contrabandistas a reintroducir en Canadá cigarrillos que se habían exportado.A su vez, Philip Morris y BAT se enfrentan a acusaciones defraude organizado por su presunta participación en el contrabando de cigarrillos en América Latina. BAT está, además, sometida a investigación del Ministerio de Comercio e Industria del Reino Unido por sospechas de contrabando.La Alianza recuerda que, en los últimos años, Canadá, Colombia, Ecuador, la Unión Europea (UE) y, además, a título individual, diez Estados comunitarios, Honduras y Belice han presentado demandas legales por presunto contrabando contra empresas tabacaleras.En consecuencia, en su reunión de principios de noviembre en Río de Janeiro para tratar del convenio marco, los países de América Latina propusieron que la "eliminación de todas las formas de comercio ilícito de productos del tabaco, incluido el contrabando y la falsificación" sean considerados como "un componente esencial de la lucha antitabáquica".También propusieron que en todos los paquetes o envases de productos del tabaco figure una declaración que indique el nombre del fabricante, el país de origen, el número de lote del producto, fecha de producción y caducidad, y una indicación por la que se autoriza la venta sólo en el país en cuyo mercado se vaya a introducir.




