El Parlamento aprueba ley que impedirá la entrada de "hooligans"
El Parlamento aprobó hoy una revisión de las leyes de inmigración que desde marzo impedirán la entrada en Japón de aficionados violentos al fútbol ("hooligans") y de activistas antiglobalización que hayan sido detenidos, informaron fuentes oficiales.
TOKIO.--- El Parlamento aprobó hoy una revisión de las leyes de inmigración que desde marzo impedirán la entrada en Japón de aficionados violentos al fútbol ("hooligans") y de activistas antiglobalización que hayan sido detenidos, informaron fuentes oficiales.La ley enmendada de Control de Inmigración y Reconocimiento de Refugiados permitirá también la detención y expulsión del país de los individuos que participen en altercados durante la fase final del próximo Campeonato Mundial de Fútbol que organizan conjuntamente Corea del Sur y Japón.La nueva normativa recibió el visto bueno del Senado el pasado 2 de noviembre y hoy recibió el apoyo unánime de la Cámara de los Diputados, la más poderosa de la Dieta, el Parlamento japonés.Además de las medidas contra los aficionados al fútbol la ley permite la deportación de los extranjeros que cometan delitos menores, como robos de coches o allanamiento de morada, y reciban penas inferiores a un año de cárcel.También podrán ser expulsados los extranjeros que permanezcan ilegalmente o aquellos que hayan falsificado pasaportes y otros documentos para intentar permanecer en el país.La aprobación de la ley se produce en un momento en que las prisiones japonesas están saturadas, al 103,6 por ciento de su capacidad, su nivel más alto desde 1972, según un informe del ministerio de Justicia publicado este mes.En el año 2000 la cifra de crímenes creció a 3,25 millones de casos, con un avance del treinta por ciento respecto a 1997 que se convirtió en su nivel máximo desde 1945.A pesar de esta situación el porcentaje de arrestos respecto a los delitos y crímenes denunciados ha bajado al 23,6 por ciento, diez puntos menos que hace tres años, lo que a juicio de las autoridades subraya el deterioro de la seguridad en Japón.




