Tras despegar con éxito, la Soyuz corre para atrapar a la ISS
Tras volar hoy con éxito, la tripulación de la nave Soyuz TM-33 inició una carrera alrededor de la Tierra para atrapar a la Estación Espacial Internacional (ISS), donde está previsto que se acople el próximo martes.
BAIKONUR.--- Tras volar hoy con éxito, la tripulación de la nave Soyuz TM-33 inició una carrera alrededor de la Tierra para atrapar a la Estación Espacial Internacional (ISS), donde está previsto que se acople el próximo martes.A la espera de que se lleve a cabo esa delicada maniobra, que según está programado será a las 10.43 GMT del martes, los tres astronautas de la misión temporal franco-rusa "Andrómeda" verificarán todos los instrumentos de la nave rusa Soyuz TM-33.Cinco horas después de despegar hoy del cosmódromo de Baikonur y de alcanzar con éxito su órbita alrededor del planeta, que la nave Soyuz completa cada 90 minutos, la tripulación comenzó a dormir.El objetivo de ese sueño reparador es que los cosmonautas se recuperen del desgaste que implica hacer 300 kilómetros en unos nueve minutos y soportar una presión de más de una decena de veces la velocidad del sonido.La astronauta francesa Claudie Haigneré (primer ingeniero de a bordo) y los cosmonautas rusos Víctor Afanásiev (comandante) y Kostantin Kozeyev (segundo ingeniero de a bordo) despegaron a las 14.59 hora local (08.58 GMT) desde una de las rampas de Baikonur a bordo de la Soyuz TM-33, propulsada por un cohete portador Soyuz-U.Desde un puesto de observación situado a sólo 800 metros de la rampa de lanzamiento, autoridades políticas y militares rusas y galas, así como familiares de los astronautas y periodistas, vieron desaparecer la nave entre las nubes con una larga estela de fuego y humo y un sonido atronador acompañado de un ligero temblor de tierra.Unos treinta minutos antes, ese mismo cortejo había despedido a Haigneré, Afanásiev y Kozeyev al pie del ascensor de la plataforma de lanzamiento, donde la astronauta francesa se giró en el último instante para lanzarle un beso a su marido, el jefe de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA), Jean-Pierre Haigneré."Claudie es la heroína de nuestro tiempo", subrayó el ministro francés de Investigación, Roger-Gérard Schwarzenberg, quien destacó "la energía, dinamismo y valentía" de toda la tripulación.En una conversación previa con los astronautas -ya ataviados con la escafandra- a través de un muro acristalado, Schwarzenberg subrayó que la ISS "es un gran ejemplo de fraternidad humana".En nombre de todo el equipo, Haigneré dio las gracias a los miembros de Consejo de Estado ruso, presentes también en la sala, "por habernos dado esta gran oportunidad"."Estamos dispuestos, preparados para salir. Contentos de llevar a cabo esta misión en nombre de Rusia, Francia y Europa", manifestó Haigneré, primera mujer astronauta europea que pisará la ISS.Por su parte, el presidente de la corporación espacial rusa Energía y del Comité Estatal que autoriza los lanzamientos, Yuri Semiónov, les informó de que "todo el sistema está bien" y les deseó "un buen vuelo, un buen regreso y éxito en vuestra misión".Ante la mirada atenta de todos los presentes, los tres cosmonautas, siempre sonrientes y saludando con la mano, pasaron una serie de exámenes para comprobar sus equipos espaciales y su perfecta presurización.Su camino desde el Hotel de los Cosmonautas en Baikonur hasta la rampa de lanzamiento estuvo marcado por una serie de actos simbólicos y tradicionales, muchos de los cuales se inspiran en el viaje de Yuri Gagarin, el primer astronauta que viajó al espacio hace 40 años.Haigneré, Afanásiev y Kozeyev brindaron así con champán después de desayunar, se sentaron un minuto en silencio y luego abandonaron el hotel con la canción "La hierba delante de la casa", del grupo ruso Zemliane (terrícolas) de fondo.Después se subieron, como manda la tradición, a un autobús de color blanco y azul con matrícula "01", que bendijo el cura ortodoxo Serguéi, quien previamente había cumplido con el mismo rito de dar tres vueltas alrededor de los astronautas y de la Soyuz."Es para desearles un buen vuelo y un buen regreso", explicó a la prensa el religioso, vestido con un manto y gorro de color blanco.Y al igual que hizo Gagarin el 12 de abril de 1961, los dos astronautas rusos se detuvieron en un lugar preciso de la ruta hacia el cosmódromo para orinar.Las mujeres están exentas de cumplir con esa tradición.




