Intervención directa en corazón mejora perspectivas tras infarto
La cardiología cuenta con nuevas posibilidades para intervenir directamente en el corazón del paciente de infarto y con angina de pecho, señalaron hoy los médicos participantes en el congreso "Cardiology 2001" que se celebra hasta el próximo día 20 en Viena.
VIENA.--- La cardiología cuenta con nuevas posibilidades para intervenir directamente en el corazón del paciente de infarto y con angina de pecho, señalaron hoy los médicos participantes en el congreso "Cardiology 2001" que se celebra hasta el próximo día 20 en Viena.El congreso reúne, en cooperación con la Clínica Mayo de Estados Unidos, a unos 500 especialistas, que ven nuevas perspectivas en la terapia genética y de células madre para los pacientes a los que hasta ahora no se les podía ayudar con los métodos convencionales como el "bypass".El llamado NOGA-Mapping, un nuevo tipo de catéter introducido en la aurícula izquierda, puede dar imágenes tridimensionales que revelan con toda precisión dónde hay áreas del músculo cardíaco inactivas, destacó Gerald Maurer, jefe de la Clínica Universitaria de Medicina Interna de Viena.El catéter mide los movimientos e impulsos eléctricos que emite el músculo cardíaco y en caso de registrarse actividad el tejido puede reanimarse, pero no si faltan los impulsos.Según el mismo método, se pueden abrir con un rayo láser unos pequeños canales de unos milímetros en el tejido, con lo que se espera hacer brotar nuevos vasos sanguíneos, aunque la eficacia de este procedimiento aún está por confirmar.Pero se anuncian unos métodos aún más revolucionarios, como el de introducir mediante una aguja medicamentos en el corazón, justo en el lugar donde deben surtir efecto, tratamiento que los cardiólogos vieneses quieren aplicar en un proyecto de investigación conjunto con el Instituto Karolinska de Estocolmo para administrar un factor en pro del crecimiento de los vasos sanguíneos.Una terapia con células madre presentada recientemente en la revista científica "Nature Medicine" por el cirujano cardíaco vienés Alfred Kocher, y que se someterá próximamente a un estudio en la Clínica Universitaria de Viena, consiste en obtener células madre de la médula ósea del paciente para introducirlas en el músculo cardíaco abierto.Siguiendo el ejemplo de la trituración de cálculos renales que hace diez años revolucionó el tratamiento en este campo, los cardiólogos, equipados con nuevos aparatos, quieren aplicar impulsos rítmicos al músculo para disolver o disminuir los trombos que se forman en el infarto cardíaco.Este y muchos otros métodos se caracterizan por ser cada vez menos invasores, según subrayó el especialista de la Clínica Mayo Bijou K. Khanderia, quien llamó la atención sobre una terapia para pacientes de angina de pecho que en Las Vegas se ofrece incluso en las farmacias: para proporcionar alivio al corazón, se ponen unas cintas en las piernas que se inflan y relajan automáticamente.Un objeto muy importante de la investigación es la arteriosclerosis como enfermedad inicial que lleva al infarto, a la apoplejía y otras enfermedades, por lo que se buscan nuevas posibilidades de diagnóstico y tratamiento preventivos, como la radiación mediante un catéter de los vasos coronarios.Un nuevo tipo de "stent" (estructuras que se colocan en los vasos para mantenerlos abiertos al flujo sanguíneo) cubierto de un antibiótico debe impedir el crecimiento excesivo de cicatrices que supuestamente provocan la recaída de los pacientes de infarto.




