Taiwan esta prácticamente paralizada por un tifón y un seismo
Los coletazos del tifón Nari, cuyo paso por Taiwán ya ha dejado 39 muertos, mantienen hoy cerrados el Parlamento y la Bolsa, mientras que un seísmo de magnitud de 5,4 grados sacudió el centro de la isla para alarma de sus habitantes.
TAIPEI.---- Los coletazos del tifón Nari, cuyo paso por Taiwán ya ha dejado 39 muertos, mantienen hoy cerrados el Parlamento y la Bolsa, mientras que un seísmo de magnitud de 5,4 grados sacudió el centro de la isla para alarma de sus habitantes.El Nari ha causado, además, al menos 21 desaparecidos y 139 heridos, según datos del Ministerio del Interior a las 16.30 hora local (08.30 GMT), y ha obligado a la movilización del Ejército para el rescate y salvamento de miles de taiwaneses atrapados en sus hogares o bajo el barro y las piedras.Datos oficiales calculan en más de siete millones de dólares las pérdidas en la agricultura y ganadería, y en unos 300 millones de dólares las del sector comercial.Estas pérdidas se vienen a sumar a los problemas económicos de la isla y a las dificultades que atraviesa su industria de alta tecnología, acosada por la baja en la demanda y los posibles efectos negativos de los ataques terroristas en Estados Unidos.Los taiwaneses tienen también que hacer frente a los cambios producidos por el Nari.Cientos de deslizamientos de terreno, ríos de barro y piedra, derrumbamientos, puentes y carreteras cortadas han cambiado la faz del norte y centro de Taiwán, y han dejado en la calle a miles de damnificados, que residían en colinas urbanas o en zonas montañosas.Nadie se imaginaba que este tifón, de escasa intensidad, iba a devastar la zona y dejar tras de sí una estela de víctimas.El Nari ha provocado la mayor cantidad de lluvia registrada en Taiwán desde 1930, según el Servicio Meteorológico Central.En Taipei, la capital de la isla, más de la mitad de los sótanos están inundados, más de 100.000 automóviles dañados, los parques industriales sumergidos, y hay decenas de miles de establecimientos devastados y decenas de miles de familias sin enseres."Todos los muebles y electrodomésticos han quedado inservibles", dijo Alicia Wan, un ama de casa del centro de Taipei, cuando bajaba a la calle un televisor y un ordenador.Mientras prosigue el debate sobre las condiciones de Taipei para hacer frente a desastres como éste, su alcalde, Ma Ying-jeou, admitió que "no estábamos preparados para esta cantidad de agua".El metro de Taipei tampoco pudo resistir el tropel de agua descargado sobre la metrópoli y los daños sufridos son tantos que sus directivos prevén que tardará meses en volver a la normalidad.Las aguas ya están bajando en Taipei, pero sus habitantes no están acostumbrados a estos niveles de destrucción, porque las numerosas tormentas tropicales que afectan a Taiwán suelen atravesar sólo su este y centro, menos poblado e industrializado."La bomba se ha roto, no sabemos qué hacer para sacar el agua del sótano donde aún hay muchos automóviles", decía desesperado un vecino del distrito central de Ta An, en Taipei.Y como él, miles de ciudadanos tratan de recuperar la normalidad, limpiando y arreglando sus hogares y empresas.Todo el comercio como las finanzas y organismos oficiales del norte de Taiwán han permanecido dos días cerrados, y más de 1,3 millones de hogares y oficinas se quedaron sin electricidad en el norte de Taiwán, lo que también supondrá fuertes pérdidas.Además, las nuevas sesiones del Parlamento, previstas para hoy, han tenido que ser aplazadas al próximo jueves y también se retrasó la inauguración de la mayor feria de semiconductores de esta parte de Asia, Semicon Taiwan 2001.El Nari se encuentra ya al sudoeste de la ciudad fabril de Tiachung, en el centro de la isla, y cercano a dos fuertes zonas industriales y a la zona de mayor riqueza agrícola en la isla, pero sus lluvias torrenciales siguen haciendo estragos en esa parte de Taiwán.




