PMA denuncia la peor crisis alimentaria en latinoamérica
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) insistió en que es urgente aumentar la ayuda para miles de centroamericanos que sufren hambre por la sequía y afrontan la crisis alimentaria más grave en América Latina.
CHOLUTECA.--- El Programa Mundial de Alimentos (PMA) insistió en que es urgente aumentar la ayuda para miles de centroamericanos que sufren hambre por la sequía y afrontan la crisis alimentaria más grave en América Latina.Mientras se agotan sus reservas locales, el PMA espera que los países industrializados completen las 16.500 toneladas de alimentos que se necesitan para cubrir la emergencia, dijo a EFE el portavoz de ese organismo para Latinoamérica, Jordan Day."Centroamérica sufre la crisis alimentaria más grande de América Latina hasta ahora, no hay nada más grave en la región", subrayó Day, quien visitó poblados del sur de Honduras y zonas de El Salvador y Nicaragua donde se perdieron los cultivos por la sequía.El portavoz dijo que en Ecuador el PMA auxilia a unas 25.000 personas afectadas por las recientes erupciones del volcán Tungurahua, pero en Centroamérica suman 1,5 millones las afectadas aunque atiende sólo a unas 366.000.El PMA, agencia alimentaria de las Naciones Unidas, lanzó hace unas semanas un llamamiento internacional para reunir 16.500 toneladas de alimentos para distribuir en Centroamérica porque actualmente está cubriendo la emergencia con sus reservas.Por ahora, sólo Estados Unidos ha anunciado la donación de 4.800 toneladas de alimentos, por valor de 2,1 millones de dólares, que llegarán a la región centroamericana dentro de unas tres semanas.Day explicó que, de esa ayuda estadounidense, Honduras recibirá 1.640 toneladas, El Salvador 1.284, Guatemala 1.134 y Nicaragua 742.Sin embargo, estos suministros sólo permitirán cubrir la demanda durante un mes, "y estamos esperando más donaciones de otros países", como Francia, Alemania, Reino Unido, Canadá, Japón e incluso algunos latinoamericanos, como Argentina, Brasil y México, añadió.En Honduras, cuyo Gobierno declaró hace un mes la emergencia alimentaria en las regiones con las mayores pérdidas de cultivos, el PMA distribuye las reservas que tenía para desarrollar sus programas habituales de alimentos por trabajo.Pero de las 2.000 toneladas que constituían esas reservas ya se han distribuido 1.170 y sólo quedan 830 disponibles para las próximas semanas, a las que se sumarán lo donado por Estados Unidos."Para octubre y noviembre no hay reservas de alimentos", señaló Day, al enfatizar que ojalá se cumplan los pronósticos meteorológicos, según los cuales las lluvias serán normales durante los próximos meses."Si no es así, en diciembre tendremos el mismo problema, pero dos veces peor", señaló el portavoz del PMA.Day indicó que, de los 1,5 millones de centroamericanos afectados por la sequía, unos 700.000 afrontan una situación de emergencia porque perdieron entre el 50 y el 100 por ciento de sus cosechas de granos básicos.El PMA, en coordinación con los gobiernos y organizaciones humanitarias locales e internacionales, sólo atiende en Centroamérica a unas 366.000 personas, 128.000 de ellas en Honduras.Las consecuencias más graves de la sequía en Centroamérica se registran en el sur de Honduras y el norte de Nicaragua.Según el PMA y autoridades locales, la crisis de los campesinos hondureños del sur se agrava porque, aparte de no tener reservas de granos, perdieron cosechas el año pasado y no tienen dinero para comprar alimentos, dada su tradicional pobreza.A ello se suma el desempleo por el cierre de empresas agroindustriales debido al desastre que causó el huracán "Mitch" en 1998, dijo a EFE el jefe regional sur del Ministerio hondureño de Agricultura y Ganadería, Ismael Banegas.La sequía también ha obligado a cerrar fuentes de empleo en fincas donde los campesinos suelen trabajar por jornal y ha reducido la actividad en granjas de camarones en el golfo de Fonseca (Pacífico) por el aumento en las temperaturas del agua, agregó.Según partes meteorológicos de Centroamérica, la sequía duró unos dos meses, entre mediados de junio y de agosto, pero la segunda etapa de la temporada lluviosa, que empezó en mayo, tiende a normalizarse entre septiembre y noviembre. EFElam/gr/rsm/sc/fr




