Rusia lanzó el primer Velero Solar capaz de hcer viajes interplanetarios
Rusia lanzó con éxito un "velero solar" pionero de futuras naves espaciales con capacidad teórica para hacer viajes interplanetarios de ida y vuelta a velocidades de hasta tres millones de kilómetros por hora.
MOSCU.--- Rusia lanzó con éxito un "velero solar" pionero de futuras naves espaciales con capacidad teórica para hacer viajes interplanetarios de ida y vuelta a velocidades de hasta tres millones de kilómetros por hora.El "Kosmos-1", vehículo espacial revolucionario de tecnología rusa financiado por la Sociedad Planetaria que fundara el divulgador científico Carl Sagan, efectuó un vuelo suborbital de media hora y regresó suavemente a tierra tras subir a 1.200 kilómetros de altura.Portavoces de la Flota del Norte responsable del lanzamiento del cohete propulsor "Volna", un misil balístico intercontinental RSM-50 reconvertido, informaron de que el "Kosmos-1" se posó en el polígono militar de Kura, en la península de Kamchatka, en el Pacífico.La Sociedad Planetaria también dio cuenta del éxito de la misión, aunque dijo que desde tierra se perdió contacto con el "velero solar" al entrar en las capas densas de la atmósfera terrestre.El cohete portador de la sofisticada nave, llamada por analogía "vehículo espacial con frenos ABS y airbag hinchable", fue lanzado desde el submarino "Borisogblesk", sumergido a 60 metros.Con 40 kilos de peso y un coste de cuatro millones de dólares, el "Kosmos-1" ensayó por primera vez en la historia espacial un velamen diseñado expresamente para ahorrar combustible y aprovechar el flujo del "viento solar", partículas a gran velocidad.La existencia del "viento solar" o flujo continuo de gases que se desprenden del sol y se transforman en iones fue confirmada en 1959 por la nave soviética "Venus", y desde entonces sus características y propiedades han sido objeto de estudios científicos.También la nave estadounidense Mariner 2, primera que hizo en 1962 un viaje interplanetario al pasar cerca de Venus, amplió datos sobre el viento solar, pero los rusos quieren ser pioneros en su empleo para poder viajar a las estrellas.El principio astrofísico en el que se basa el proyecto "Kosmos-1", que tras la prueba de hoy continuará con otro ensayo más a fondo en otoño, es similar al de la navegación en el mar.Pero de acuerdo con los investigadores, el "viento solar" es mucho más fiable potencialmente, al mantener una dirección constante con velocidades de entre 900.000 y tres millones de kilómetros por hora.Una nave espacial que aprovechara ese brutal impulso, según esta teoría, permitiría viajes rápidos y baratos por el espacio.El "Kosmos-1" sólo desplegó hoy dos de sus ocho grandes aspas o velas con una superficie total de 575 metros cuadrados, tal como estaba previsto en la prueba, manifestó el director de la compañía Lavochkin que coparticipó en el proyecto, Igor Shevaliov.Las velas, de un grosor mínimo y construidas en mylar o poliéster de gran resistencia a la presión de los iones, fueron fabricadas en el Centro Espacial Babakin, en Rusia.La misión de hoy demostró también el éxito de la segunda innovación del "Kosmos-1", un sistema hinchable de frenado suave capaz de reducir la velocidad de 7.000 a 15 metros por segundo.Pese a la intervención de la Armada rusa en el ensayo, un oficial de la Flota del Norte precisó con claridad a la agencia Itar-Tass que el "velero solar" es un experimento "puramente civil efectuado con ayuda de medios militares".La misma fuente dijo que en un futuro inmediato este tipo de nave puede utilizarse como "bote salvavidas" para emergencias durante el lanzamiento de un cohete, gracias precisamente a su freno hinchable, con funciones parecidas a un paracaídas.Miembros de la comunidad científica rusa dedicados al estudio del cosmos creen que los "veleros espaciales" pueden ser la solución más práctica y la respuesta adecuada al desafío de un vuelo tripulado a Marte, ya en el horizonte de la NASA norteamericana."A diferencia de los vientos que soplan en la Tierra, el solar es constante y no es más que el fluido de micropartículas que emana del núcleo de nuestro sistema solar", dijo Víctor Kudriashov, director del proyecto "Kosmos-1".Explicó que al inicio del lanzamiento estas naves espaciales "se desplazan lentamente, pero poco a poco adquieren grandes velocidades y pueden alcanzar los lugares más apartados del Universo".




