Tráfico de animales puede diseminar enfermedades exóticas
El tráfico internacional de animales, el tercer mayor negocio ilegal después de las drogas y las armas, puede diseminar enfermedades exóticas, advirtió una organización no gubernamental brasileña.
BRASILIA.--- El tráfico internacional de animales, el tercer mayor negocio ilegal después de las drogas y las armas, puede diseminar enfermedades exóticas, advirtió una organización no gubernamental brasileña."Lepra, enfermedades venéreas y otros males desconocidos pueden ser esparcidos por el planeta si los países no adoptan urgentemente una política de combate al tráfico internacional de animales", advirtió el coordinador de la Red Nacional de Combate al Tráfico de Animales Silvestres (RENCTAS), Dener Giovanini.La advertencia fue hecha durante la presentación de la Primera Conferencia Sudamericana sobre Comercio Ilegal de Fauna Silvestre que se desarrollará desde el martes hasta el viernes en Brasiliay en la que se discutirá la amenaza del tráfico de animales silvestres para la salud humana y las agresiones a la naturaleza.El encuentro, en el que participarán 150 delegados de 12 países sudamericanos, está organizado por RENCTAS y patrocinado por la embajada de Estados Unidos en Brasil, que contribuyó con 150.000 dólares."Será el primer evento de ese tipo hecho en el continente y el primero del mundo con la meta de trazar una política común para combatir ese tipo de tráfico", declaró el director de medio ambiente de la embajada estadounidense, Jonh Mariz.Mariz informó de que el tráfico internacional de animales mueve unos 20.000 millones de dólares anuales y que Brasil participa con un 15 por ciento."Creemos que sólo en Brasil existen entre 350 y 400 bandas organizadas especializadas en el tráfico de animales silvestres", dijo Giovanini.Según él, las aves raras, los reptiles, los simios y los felinos brasileños son los principales animales traficados a Estados Unidos y Europa."Una anaconda brasileña puede ser vendida en el exterior por entre 800 y 1.000 dólares", comentó. "En Fráncfort descubrimos que un tucán brasileño puede ser vendido hasta por 6.000 dólares".La pobreza, la ignorancia y la falta de leyes rígidas contribuyen al crecimiento del tráfico de animales silvestres en Brasil, sostuvo el ambientalista."Calculamos que unos 12 millones de especímenes salen clandestinamente cada año de Brasil. Hay ciudades donde más de la mitad de la población está implicada en ese delito y recibe 0,20 dólares por cada animal cazado", informó.Por ley, el tráfico de animales en Brasil está penado con un máximo de un año de cárcel. Sin embargo, rara vez los jueces aplican esas sanciones, manifestó Giovanini.Según el coordinador de RENCTAS, los traficantes de animales se han unido a los de drogas. "Son dos mercados muy rentables", apostilló.




