Las redes de computadoras puerto a puerto, se reinventan
El espíritu de Internet, la infinita comunicación sin control entre los seres humanos, sufrió la pérdida de uno de los sitios que, para muchos, representaba su esencia: Napster, que dejó de respirar el viernes tras un desangramiento de clientes que duraba ya varios meses.
NUEVA YORK.---El espíritu de Internet, la infinita comunicación sin control entre los seres humanos, sufrió la pérdida de uno de los sitios que, para muchos, representaba su esencia: Napster, que dejó de respirar el viernes tras un desangramiento de clientes que duraba ya varios meses.Napster (www.napster.com) se convirtió en la representación radical de una tecnología que conecta computadoras directamente para compartir archivos, conocida en el mundo de la informática como P2P, puerto a puerto, sin un servidor central.Tras un largo proceso legal contra las compañías discográficas más importantes del mundo, que le hizo ganar a la firma la simpatía y admiración de millones de internautas, Napster ya no podrá ofrecer a sus usuarios archivos de música protegidos por los derechos de autor después de que un tribunal ordenara la instalación de una tecnología que filtre las canciones sobre las que no tiene derechos.Napster volverá a final de verano de la mano del gigante de las comunicaciones alemán Bertelsmann, transformado en un servicio de suscripción de música.Sin embargo, los fanáticos de P2P no consideran a Napster como un sistema puro de conexión entre computadoras individuales, ya que requiere una computadora central para controlar las listas de las canciones y de los usuarios.Existen dos condiciones primarias para considerar P2P en estado puro: que la aplicación esté diseñada para acomodar conexiones en una red dinámica de direcciones temporales, y que los puertos de las computadoras conectadas sean capaces de operar con un significativo nivel de autonomía.Es decir, con una mínima intervención de fuerzas centralizadoras o servidores.Una de las primeras y más famosas redes P2P utilizadas es "Seti@home mailto:Seti@home" que cuenta con la ayuda de la Universidad de Berkeley. Básicamente, consiste en un experimento científico que conecta 2,8 millones de computadoras domésticas para analizar las señales de radio captadas del espacio a fin de detectar posibles comunicaciones extraterrestres.Siguiendo este modelo, las hay que trabajan en la cura de importantes enfermedades, como el sida, o el cáncer.Es el caso de Entropía (www.entropia.com), que conecta ordenadores desde hace cuatro años para trabajar en diferentes campos de la química, la bioinformática y los cálculos financieros.Uno de los pesos pesados es Gnutella, considerado como uno de los sistemas de distribución de archivos que pueden funcionar sin un servidor central.Sin embargo, existe un fuerte debate sobre las aplicaciones comerciales del espíritu libre comunitario de esta tecnología.Las grandes compañías, como Microsoft -que a través de sus workgroups conecta individuos de distintos departamentos-, o Sun Microsystems -con su plataforma jxta, o Intel- están trabajando desde hace años en proyectos P2P.Sin embargo, en su mayoría supone algún tipo de central de intervención que funciona de una forma más o menos tradicional.¿Y en qué campo sería más atractiva la idea de colaboración sin intervención que en el capitalismo del libre comercio?La aplicación al mundo de los negocios de la tecnología P2P ha resultado muy sugerente en el mundo de las finanzas, donde la tentación de dejar fuera la comisión del intermediario revierte directamente en el volumen del bolsillo.Las llamaron "redes cruzadas" y la primera fue OptiMark (www.optiMark.com), que según los expertos, era muy difícil de utilizar, y luego E-Crossnet (www.ecrossnet.com), que no ha logrado el volumen de actividad necesario.El pasado mes de mayo, salió al mercado Liquidnet, que conecta a 45 organizaciones estadounidenses de negocios en el lado de los compradores, fondos de inversión en su mayoría, que interactúan adquiriendo activos financieros directamente, ahorrando la comisión que habitualmente pagan a los bancos de inversión por sus servicios.Como dice su sitio de internet (www.liquidnet.com), se trata de comprar "en completo anonimato".El primer día de funcionamiento, Liquidnet logró un volumen de actividad de 4 millones de acciones y cada orden dentro del sistema tiene una media de 51.000 acciones.Según datos del director de marketing de Liquidnet, Alfred Eskandar, la media de las operaciones ejecutadas en la bolsa de Nueva York es de 1.200 títulos, mientras que en el Nasdaq es de 750.




