Firma de Zidane culmina sueño de Florentino Pérez... por este año
El francés Zinedine Zidane culminó , tras estampar su firma con el Real Madrid, el sueño del presidente madridista, Florentino Pérez, de reunir a los mejores jugadores del mundo en el estadio Santiago Bernabéu... por lo menos por este año.
MADRID.--- El francés Zinedine Zidane culminó , tras estampar su firma con el Real Madrid, el sueño del presidente madridista, Florentino Pérez, de reunir a los mejores jugadores del mundo en el estadio Santiago Bernabéu... por lo menos por este año.Tras presentarse por segunda vez a la presidencia del Real Madrid, el pasado 17 de julio Florentino Pérez se proclamó máximo mandatario del considerado por la FIFA "mejor equipo del siglo XX", con dos promesas electorales: acabar con la deuda del club y juntar a las mayores estrellas del panorama futbolístico mundial.La recalificación de los terrenos de la Ciudad Deportiva madridista puso fin al agobio económico al que estaba sometida la entidad, y el fichaje del portugués Luis Figo, tras arrebatárselo al Barcelona por 10.000 millones de pesetas (56,1 millones de dólares), fue la piedra angular de su proyecto faraónico."En el Real Madrid jugarán los mejores jugadores mundo, y Figo y Zidane lo son", fue la frase que repetía una y otra vez Florentino Pérez cuando se le recordaban sus promesas electorales.Después de la primera temporada, que se saldó con el título de Liga, el nombre de Zidane quedó ligeramente en el olvido, no tanto por el interés del Real Madrid, sino por su elevado coste económico.En el constante mercado de fichajes surgieron las opciones de futbolistas como el portugués Rui Costa, el español Gaizka Mendienta, el francés Lilian Thuram, el chileno Marcelo Salas o los italianos Christian Vieri o Alesandro Nesta.El hecho de que ninguno de ellos fructificase y los constantes movimientos de jugadores entre los mejores equipos del continente hizo que Florentino Pérez moviese ficha. El objetivo número uno era Zidane.El francés, que venía de ganar con su selección el Mundial de 1998 y la Eurocopa de 2000, fue elegido Balón de Oro ese mismo año y mejor jugador del mundo de la FIFA. Los "encuentros casuales" entre Zidane y algún representante del Real Madrid eran seguidos con expectación ante cualquier atisbo de oferta por el centrocampista.Ante las constantes referencias de Florentino Pérez ("es el jugador el que tiene que decir si quiere ir al Real Madrid"), Zidane se limitaba a contestar: "Me encantaría jugar en España".A finales del pasado mes de junio, cuando los rumores de la cercanía del fichaje aumentaban, desde el Juventus se negaba sistemáticamente su traspaso."Zidane no está en venta. Tiene un contrato de cinco años que hay que respetar. No es una cuestión de cifras", comentaba el administrador delegado del conjunto turinés Antonio Giraudo."Si el Real Madrid quiere al jugador deberá pagar 100 millones de dólares (unos 20.000 millones de pesetas), y cuando nos los traigan comenzaremos a discutir", indicaba a la prensa el director general, Luciano Moggi, desde la isla de Capri el 24 de junio.Apenas ocho días después, y sin la cantidad aludida por Moggi encima de la mesa, ambas entidades se sentaron a negociar por el jugador que, hasta entonces, "era intocable".El 4 de julio, en la lujosa villa "Lamandria", a las afueras de Turín, el presidente honorario del Juventus, Umberto Agnelli, el vicepresidente Roberto Bettega, Moggi y Giraudo se reunieron con Florentino Pérez y Jorge Valdano, director general del Real Madrid, para sellar el acuerdo definitivo.Zinedine Zidane era nuevo jugador madridista, a falta de la firma, a cambio de 12.800 millones de pesetas (unos 65 millones de dólares) y Florentino Pérez aumentaba su credibilidad a base de batir todos los registros mundiales en traspasos.El francés, ajeno a todo y recluido en el paraíso de Tahití y Bora Bora, donde pasaba sus vacaciones comenzó su particular vuelta al mundo que le trasladó a Los Angeles, París y, definitivamente, Madrid.Tras pasar el reconocimiento médico, estampó su firma por la próximas cuatro temporadas. Florentino Pérez ya está pensando en su siguiente ilusión: Shevchenko, Rivaldo, Batistuta..., son piezas de ajedrez a disposición del presidente madridista.




