Habermas:puede pasarse de dominar naturaleza a apropiarse de ella
El filósofo alemán Jûrgen Habermas llamó a la sociedad a concienciarse de las consecuencias a largo plazo de la biotecnología y consideró que los avances pueden provocar que se pase de un dominio de la naturaleza a una "apropiación" de ésta.
BERLIN..---- El filósofo alemán Jûrgen Habermas llamó a la sociedad a concienciarse de las consecuencias a largo plazo de la biotecnología y consideró que los avances pueden provocar que se pase de un dominio de la naturaleza a una "apropiación" de ésta.El pensador entró en el debate que divide en Alemania a los partidarios y detractores de la investigación con células madre embrionarias y otros progresos científicos, como el estudio del código genético de un embrión fecundado artificialmente antes de su implantación en el útero materno.En este debate, la sociedad no debería centrarse en un mero cálculo sobre los costes y utilidad de las nuevas técnicas genéticas, ya que su uso podría tener serias consecuencias en el ser humano a largo plazo, como advirtió el filósofo en una conferencia ofrecida anoche en la universidad de Marburgo.La visión sobre la naturaleza podría cambiar radicalmente, ya que el ser humano pasaría de dominarla a hacerse dueño de ella; en el futuro podría darse un mundo en el que los genes de los hombres estaría "programados" por sus padres."En esos hombres se depositarán intenciones inalterables que después se convertirán en expectativas", lo que podría tener consecuencias existenciales para ellos, pues su camino vital habrá sido predeterminado.Habermass se refirió a la inquietante posibilidad de decidir sobre lo qué es digno de vivir o no con técnicas como el diagnóstico pre-implantación del óvulo, sobre el que el pensador tiene previsto publicar un ensayo en septiembre.En Alemania todavía no está definido el camino a seguir con estos avances científicos, pero parece probable que antes de que concluya el año algunas instituciones científicas comiencen a importar células madre embrionarias para su investigación.La ministra de Justicia, Herta Daeubler-Gmelin, reconoció ayer que la importación es legal, pues las leyes germanas prohíben la utilización de los embriones pero no de las células.




