Blatter cree que Aigner controla "operaciones" para destituirle
El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, responsabilizó al secretario general de la UEFA, Gerhard Aigner, de controlar las "operaciones" para lograr su destitución, al aprovecharse de las repercusiones que puede tener la quiebra de la compañía de derechos televisivos ISL, principal socio de FIFA.
PARIS.---El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, responsabilizó al secretario general de la UEFA, Gerhard Aigner, de controlar las "operaciones" para lograr su destitución, al aprovecharse de las repercusiones que puede tener la quiebra de la compañía de derechos televisivos ISL, principal socio de FIFA.En una entrevista publicada hoy por el diario francés "Le Figaro", Blatter señala que en la UEFA lo consideran responsable de la quiebra, por la que se han perdido unos 23 millones de francos suizos (más de dos mil millones de pesetas), pero insistió en la idea de que "la clave de estas operaciones anti-FIFA y anti-Blatter es Gerhard Aigner".Blatter, que el pasado jueves se reunió con el presidente de la UEFA, Lennart Johansson, quien aceptó sus explicaciones sobre la quiebra de ISL y la situación creada en la FIFA tras la misma, argumentó que algunos directivos de la UEFA vinculados a Aigner no están satisfechos con su elección al frente de la Federación Internacional en 1998."Se quería hacer tabla rasa en la FIFA. Johansson perdió las elecciones, pero en realidad ellos estaban detrás de Johansson; organizaron las elecciones y mi victoria no les gustó", añadió Joseph Blatter, cuya intención es presentarse de nuevo a las elecciones a la presidencia de FIFA el año próximo.En cuanto a la quiebra de ISL, Blatter aseguró que habían advertido a la empresa de que no entrara en los derechos televisivos de los clubes de fútbol, donde le fue muy mal, aunque "lo que acabó con ISL es el tenis"ISL firmó un contrato de diez años por 1.200 millones de francos suizos y "ese contrato invendible -el tenis no tiene nada que ver con el fútbol- entró en vigor en el 2000", explicó Blatter, que insistió en que el Mundial del 2002 se mantiene, a pesar de los problemas financieros que la desaparición de ISL puede conllevar."El Mundial estará eventualmente afectado no por la quiebra de ISL, sino más bien por su coste muy elevado. Es como si organizáramos dos Mundiales, uno en Japón y otro en Corea", agregó el máximo mandatario de FIFA.Blatter justificó que Leo Kirch se quede con la totalidad de los derechos televisivos del Mundial -hasta la quiebra de ISL, Kirch tenía sólo los de Europa- por la existencia de un acuerdo alcanzado por las dos empresas en 1996, que estableció que si una de ellas no quería o podía explotar sus derechos, la otra lo haría por las dos.Preguntado si considera muy elevados los precios que propone el grupo Kirch para vender a las televisiones los derechos del Mundial Blatter respondió que "el precio pedido corresponde al nivel del valor de mercado del fútbol", pero recordó que FIFA quiere controlar sus derechos, ya sea de radio-televisión o de márketing","Cuando se quiere comprar un buen producto hay que pagarlo. Ofrecemos dos Mundiales (el de Corea y Japón de 2002 y el de Alemania de 2006), así es como hay que razonar. Los patrocinadores con los que tenemos contactos quieren tener los dos, para poder planificar a la vez los gastos y la rentabilidad de las inversiones", agregó.Respecto a la cuenta secreta en Liechtenstein en la que el grupo brasileño de televisión "O Globo" ingresó unos 50 millones de euros, cantidad que se sospecha podía ser para directivos de FIFA, Blatter aseguró que él no se ha "beneficiado" ni la conocía.El presidente señaló que "O Globo" había firmado un contrato "astronómico" con ISL para comprarle los derechos de dos Mundiales, y que FIFA se enteró en marzo pasado de que el grupo brasileño había abonado 60 millones de dólares en concepto de avance, según ISL.La posible recuperación de este dinero por parte de FIFA dependerá, según Blatter, de Kirch, que probablemente se convertirá en el propietario de los derechos de ISL, para ver si asume "todo o al menos una parte de este pago que falta en las cuentas de la Federación Internacional".




