Embajadores de "paises amigos" destacan intercambio de rehenes
Los embajadores de México y Suecia en Bogotá, dos de los "países amigos" del proceso de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, destacaron la liberación de 55 policías y soldados retenidos por ese movimiento, así como de once insurgentes presos, en virtud de un acuerdo.
Bogotá.--- Los embajadores de México y Suecia en Bogotá, dos de los "países amigos" del proceso de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, destacaron la liberación de 55 policías y soldados retenidos por ese movimiento, así como de once insurgentes presos, en virtud de un acuerdo.El embajador de México en Bogotá, Angel Luis Ortiz-Monasterio, manifestó a los periodistas que se siente "muy, pero muy emocionado porque los colombianos, a su manera, a su propio ritmo, están confrontando con enorme valor la paz"."Creo que este es un primer paso que nadie debe subestimar. Todos tenemos que tomarlo como lo más promisorio que ha habido en los últimos años y quiero que los colombianos sepan que cuentan con México", dijo Ortiz-Monasterio.Por su parte, el embajador de Suecia, Michael Frûhling, expresó que lo conseguido "hasta el momento es muy positivo porque muestra que se pueden lograr acuerdos entre las partes".Frûhling indicó que "la ejecución del acuerdo ha sido muy buena e inspira confianza también y eso nos parece muy importante", al tiempo que destacó la gestión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para recibir a los rehenes liberados.Las FARC, la mayor y más antigua guerrilla colombiana, celebran negociaciones de paz con el Ejecutivo desde 1999 y el pasado 2 de junio, fecha de la firma del "acuerdo de intercambio humanitario", se comprometieron a dejar libres a parte de los más de 450 policías y soldados que había retendo en los últimos tres años.Entretanto, el Gobierno ofreció liberar a quince guerrilleros presos y enfermos en distintas cárceles, de los que quedaron libres once, tres están a la esperra de se excarcelados y uno prefirió quedarse en prisión por sentirse en malas condiciones y estar cerca de cumplir su condena.Las liberaciones se llevaron a cabo ante delegados del CICR en distintas zonas colombianas.El proceso cuenta con el apoyo de un grupo de diez "países amigos" formado por diplomáticos de Canadá, Cuba, España, Francia, Italia, México, Noruega, Suecia, Suiza y Venezuela.




