Organización ofrece 6.600 dólares para busqueda líder indígena
La organización de defensa de los derechos humanos Derechos y Democracia ha ofrecido 6.600 dólares para ayudar a la liberación de Kimy Pernía Domico, un líder indígena colombiano secuestrado a comienzos de este mes por paramilitares colombianos.
Toronto (Canadá).----La organización de defensa de los derechos humanos Derechos y Democracia ha ofrecido 6.600 dólares para ayudar a la liberación de Kimy Pernía Domico, un líder indígena colombiano secuestrado a comienzos de este mes por paramilitares colombianos.El líder de los indígenas colombiano emberá-katíos fue secuestrado por tres paramilitares, supuestamente de las Autodefensas de Córdoba y Urabá (ACCU, de extrema derecha), en el departamento de Córdoba donde recientemente fueron asesinados unos 70 campesinos.Derechos y Democracia facilitará el dinero para transportar a cerca de 1.000 indígenas que buscarán en Tierralta, donde desapareció Pernía.Kimy Pernía se convirtió en uno de los promotores de denuncias contra la construcción de la represa de Urrá, en parte financiada con dinero público canadiense en la región del alto río Sinú, por considerar que vulneraba los derechos de los pueblos nativos.En noviembre de 1999 Pernía compareció ante el Comité Permanente de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional de Canadá, que revisaba las normas legislativas para las inversiones de la Corporación para el Desarrollo de las Exportaciones, una institución semiestatal dedicada a la promoción de exportaciones.Tras la comparecencia de Pernía, el presidente del comité dijo que su testimonio había sido "muy importante" para entender el impacto negativo de la construcción de la presa hidroeléctrica Urra I, que recibió más de 12 millones de dólares en recursos canadienses.Ante el comité parlamentario canadiense, Pernía señaló que "los emberá-katíos no estamos contra el desarrollo. Pero queremos que ustedes sepan que la situación a que nos enfrentamos nunca tendría que haber ocurrido"."Nosotros deberíamos haber sido consultados antes de la construcción de la represa; sin embargo hemos sido arrinconados y obligados a aceptarla como un hecho irrefutable", declaró Pernía.En una entrevista con EFE en noviembre de 1999, Pernía reconoció que tanto él, personalmente, como el resto de los emberá-katíos estaban asustados."La gente lleva el miedo. Los paramilitares hacen masacres. Yo estoy amenazado por ellos y tengo miedo. Pero tengo que estar allí, en la comunidad, porque la gente me respalda y me cuida", dijo.




