La concentración mental necesita una aportación de glucosa
Cuando alguien dice que está cansado de pensar, quizá esté en lo cierto y merezca una golosina, puesto que los investigadores han detectado una disminución de glucosa en el cerebro de ratas exhaustas por la concentración mental.
Washington.---- Cuando alguien dice que está cansado de pensar, quizá esté en lo cierto y merezca una golosina, puesto que los investigadores han detectado una disminución de glucosa en el cerebro de ratas exhaustas por la concentración mental."La glucosa es para el cerebro, lo que el combustible para un motor", dijo Ewan McNay, investigador en Psicología en la Universidad de Yale y uno de los científicos que hicieron este estudio, que detectó además un agotamiento mayor, vinculado a la pérdida de glucosa, en el cerebro de ratas de más edad.La glucosa, un azúcar que aparece naturalmente en la sangre, es el hidrato de carbono más elemental y esencial para la vida y es producto de la fotosíntesis que hacen los vegetales de hoja verde gracias a su clorofila.La fotosíntesis es, precisamente la síntesis de glucosa a partir de dióxido de carbono (o anhídrido carbónico) y agua unidos gracias a la luz del sol.La glucosa se transforma luego en almidón en el caso de los cereales y hortalizas, o en fructosa en las frutas y la miel.El estudio podría tener un impacto, por ejemplo, en la forma que se organizan los horarios de las escuelas y universidades, de manera que los alumnos puedan reponer sus niveles de glucosa antes que se queden dormidos sobre los pupitres.Paul Gold, otro de los investigadores y profesor de psicología en la Universidad de Illinois, indicó que otra aplicación de estas conclusiones es el tratamiento de los déficit de memoria y capacidad de aprendizaje que se acentúan con la edad."Las ratas jóvenes realizan muy bien la función de provisión de toda la glucosa que necesita un área particular del cerebro hasta que la tarea se torne difícil", dijo McNay."Cuando se le presenta la misma tarea a una rata vieja, el suministro de glucosa en el cerebro prácticamente desaparece", añadió.McNay dijo que "esto está relacionado con un gran déficit en el desempeño cerebral ya que la falta de combustible afecta la capacidad de pensamiento y memoria".Gold y McNay ya habían desbrozado un territorio nuevo en el conocimiento de las funciones cerebrales cuando el año pasado dieron cuenta de la disminución de las concentraciones de glucosa extracelular en el hipocampo en las ratas a medida que recorrían un laberinto.El hipocampo es una prominencia alargada en la pared externa de cada ventrículo lateral del cerebro.Las conclusiones obtenidas por Gold y McNay cuestionaron las opiniones convencionales sobre los niveles y la estabilidad de la glucosa en el cerebro, pues siempre se ha pensado que el cerebro cuenta con un amplio suministro de glucosa, excepto en casos de hambre extremo."Es cierto que éste es el caso en términos de conciencia, siempre el cerebro tiene el suministro necesario de glucosa", dijo Gold."Pero los nuevos hallazgos -agregó- indican que la glucosa no está siempre presente en grandes cantidades como para sustentar de manera óptima las funciones de aprendizaje y memoria".McNay y Gold indicaron que el drenaje de glucosa durante una tarea ocurre específicamente en el área del cerebro relacionada con la función. Así registraron caídas del 30 por ciento en los niveles de glucosa extracelular en el hipocampo mientras que otras áreas se mantenían estables."Los cambios de glucosa ocurren solamente en la parte del cerebro ocupada con la tarea que se le presenta al animal", dijo Gold, que añadió que eso "no es simplemente un reflejo de cambios en los niveles de sangre circulante o de un drenaje en otras áreas".Los investigadores informaron de una declinación del 48 por ciento en los niveles de glucosa extracelular en el hipocampo de ratas de 24 meses, que necesitaron 30 minutos para recuperar los niveles tras una tarea en el laberinto.A las ratas más viejas que se les inyectó un suplemento de glucosa antes del comienzo de la prueba, no mostraron la pérdida de nivel del azúcar y desempeñaron la tarea a niveles parejos con los de las ratas más jóvenes."La glucosa realza el aprendizaje y la memoria no solo en las ratas sino en muchos grupos humanos", sostuvo Gold."Para los escolares, esta investigación significa que los contenidos y las horas de comidas deberían coordinarse para que tengan los efectos cognoscitivos más beneficiosos que realcen el aprendizaje", agregó.




