Brasil perdió a uno de sus últimos mitos vivientes
La muerte del ex futbolista Valdir Pereira "Didi", autor del primer gol en el Maracaná y dos veces campeón del mundo, arrebató a Brasil a uno de sus últimos mitos vivientes.<P>"Didi fue el mejor. El jugaba al fútbol con la facilidad de quien come una naranja", dijo tiempo atrás Edson Arantes do Nascimento, el rey Pelé.
RIO DE JANEIRO.--- La muerte del ex futbolista Valdir Pereira "Didi", autor del primer gol en el Maracaná y dos veces campeón del mundo, arrebató a Brasil a uno de sus últimos mitos vivientes."Didi fue el mejor. El jugaba al fútbol con la facilidad de quien come una naranja", dijo tiempo atrás Edson Arantes do Nascimento, el rey Pelé.El ex armador falleció hoy, sábado, a los 71 años víctima de fallos múltiples de órganos vitales. Didi estaba internado en situación crítica desde fines de abril.Nacido el 8 de octubre de 1929 en la provincia de Río de Janeiro, escapó de casa a los 16 años para jugar al fútbol y el su exitosa carrera ganó dos de los tres mundiales que disputó, el de Suecia'58 y el Chile'62.En Suecia, la Copa que consagró a Pelé y a Garrincha, Didi fue coronado el mejor jugador. Entre sus célebres compañeros de equipo en los 50 figuran Vavá, Mario Lobo Zagallo y Nilton Santos.Didi vistió 74 veces la camiseta "verdeamarela" de la selección, con la que anotó 21 goles.Bautizado como "El Príncipe Etíope" debido a su elegancia, elmediocampista negro de finos bigotes quebró en los 50 el monopolio de blancos en a selección.Además, alzó cuatro veces el trofeo del Campeonato Carioca para el Fluminense y Botafogo, que lo comparten como ídolo.Entre sus hazañas figura haber anotado en 1950 el primer gol en la historia del mítico estadio de Maracaná, en un partido entre las selecciones de Rio de Janeiro y Sao Paulo.Aunque la muerte lo eleve al Olimpo de la memoria, el efecto que Didi inventó y bautizó como "folha seca" (hoja seca, en portugués) continúa siendo utilizado por los jugadores brasileños para burlar barreras y porteros.El efecto, creado por casualidad en un partido ante Perú por las eliminatorias de Suecia'58, hace al balón caer de golpe y colarse a pocos centímetros del travesaño, burlando a barreras y porteros.Didi será recordado por sus excelentes pases, pero también por su costumbre de correr poco y quedarse en el campo rival aguardando una buena oportunidad."¿Para que correr 35 metros y hacer un pase de cinco si puedo dar un pase de 40?", se preguntó alguna vez. "La que necesita correr es la pelota, no yo".Quizás por eso su fichaje en 1959 por el Real Madrid fue, según sus propias palabras, un fiasco.En el equipo merengue el genial brasileño jamás escapó de la sombra de Alfredo Di Stéfano y casi dos años después estaba otra vez en Brasil.Del lado de afuera de la cancha, Didi fue seleccionador de Perú en el mundial de México'70 y dirigió luego al River Plate argentino.Más tarde fue entrenador del Alianza Lima y llegó a entrenar en Turquía.En una reciente entrevista con el diario argentino "Olé", Didi habló de su herencia deportiva."Llevo medio siglo en esto. Inventé el sistema 4-2-2-2 y ahora quiero montar un esquema participativo. Para eso miro mucho la NBA, con la intención de tomar las rotaciones del baloncesto y la forma de desmarcación y cruzamiento", dijo."Principalmente, pretendo muchos goles y que las cosas salgan bonitas", añadió.




