Brasil no tiene figuras jóvenes para sustituir la "vieja guardia"
La vigencia de Romário como símbolo indiscutible de Brasil, aún después de cumplir 35 años, y el vacío dejado en la selección por Rivaldo, Roberto Carlos y Cafú han convencido a la prensa local de que las nuevas promesas no tienen talla suficiente para sustituir a la "vieja guardia".
RIO DE JANEIRO.--- La vigencia de Romário como símbolo indiscutible de Brasil, aún después de cumplir 35 años, y el vacío dejado en la selección por Rivaldo, Roberto Carlos y Cafú han convencido a la prensa local de que las nuevas promesas no tienen talla suficiente para sustituir a la "vieja guardia".Y un mayoritario sector vaticina que si los "veteranos" no vuelven a filas para dar experiencia y estabilidad al equipo, los 170 millones de brasileños corren el riesgo de quedarse sin ver a su selección en el Mundial de Japón y Corea de 2002.En el terreno de las conjeturas emerge Carlos Alberto Parreira, el conductor de la selección que conquistó el Mundial de EEUU'94, como el as que los directivos brasileños guardan en la manga para reemplazar a Emerson Leao si no logra dar el golpe de timón para evitar el naufragio.Pero el técnico Leao parece no tener la solución en las manos."No tenemos un equipo definido para disputar las eliminatorias y muchos menos un Mundial. Soy reo confeso de que aún no conseguimos un fútbol de espectáculo ni de resultado", dijo con frialdad ante la sorpresa de los periodistas que le interrogaban el miércoles pasado.El ex portero de la selección brasileña asumió en octubre para salvar la campaña irregular que cumplía Vanderlei Luxemburgo. Entre ambos han convocado 65 jugadores, pero ninguno se ha mantenido como titular en los doce partidos disputados.Vampeta, del París Saint Germain francés, es el jugador que más veces actuó en las eliminatorias (diez), seguido del barcelonista Rivaldo, con nueve. A Romário le han bastado cuatro partidos para consolidarse como faro y capitán de Brasil, y goleador del torneo.La "nueva era" de la selección declarada por Leao antes del partido que Perú empató 1-1 en Sao Paulo, el miércoles pasado, es criticada desde entonces por especialistas y aficionados.En la lista de convocados para el choque de la duodécima jornada de las eliminatorias del Mundial del 2002 aparecieron seis debutantes, fueron incluidos apenas tres jugadores que militan en clubes extranjeros y no aparecieron Rivaldo, Roberto Carlos y Cafú.El equipo se renovó con nombres desconocidos: Alessandro en lugar de Cafú, Lúcio por Roque Júnior, César por Roberto Carlos, Leomar por Emerson, Ricardinho por Rivaldo y Ewerthon como compañero del insustituible Romário.Pero el empate, que salvó Romário con su octavo gol, dejó claro, según varios periodistas brasileños y jugadores de Perú, que el tetracampeón del mundo ya no mete a nadie el mismo miedo de antes.La realidad no parece distante, al menos a la luz de las cifras.Luxemburgo dirigió los nueve primeros partidos de Brasil en las eliminatorias y obtuvo 17 puntos, el 62,9 por ciento de los puntos posibles. Tras la asunción de Leao, la producción cayó al 44,4 por ciento por la angustiosa victoria sobre Colombia (1-0), la derrota ante Ecuador (0-1) y el empate con Perú.El equipo acumula seis victorias, tres empates y tres derrotas, con veintidós goles a favor y once en contra, la peor campaña de Brasil en la historia de las eliminatorias mundialistas.Con esos resultados, Brasil ocupa el cuarto puesto de la clasificación, que lidera Argentina con 29. En otras palabras, hoy tiene el último pasaje directo que Suramérica tiene para viajar al Mundial, pero está acosado por Colombia (19) y Uruguay (18).El camino que resta no parece ser muy fácil. Brasil visitará a Uruguay y Argentina, los rivales más tradicionales, y deberá superar la altitud de La Paz para ganar a Bolivia, lo que hace evocar el recuerdo triste de la primera derrota del país en unas eliminatorias, por 0-2, en 1993.Según fuentes de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), la única salida "honrosa" para la encrucijada de Leao sería terminar la eliminatoria en segundo lugar, lo que significa desalojar a Paraguay y el sorprendente equipo de Ecuador.Para lograr el objetivo, según el técnico Parreira, Leao "no puede olvidar la experiencia de jugadores respetados que serían titulares en cualquier equipo y selección del mundo", en alusión a Cafú, Roberto Carlos y Rivaldo.Y la prensa deportiva coincide al recordarle al técnico que no habrá esperanzas mientras en el banco aparezcan desconocidos sin identificación con la exigente "torcida" y con poca experiencia como Washington, Mineiro, Robert o Juan.




