Argentina y Chile Impulsan santuario internacional de bosques nativos
Organizaciones ecologistas de Argentina y Chile iniciaron un encuentro en la Patagonia argentina para impulsar la creación de un santuario internacional de bosques nativos al sur del paralelo 40.
Buenos Aires.---- Organizaciones ecologistas de Argentina y Chile iniciaron un encuentro en la Patagonia argentina para impulsar la creación de un santuario internacional de bosques nativos al sur del paralelo 40."El objetivo es otorgar a los bosques de Argentina, Chile, Australia y Nueva Zelanda un estatus similar al que tienen las ballenas, que desde hace varios años están protegidas por una veda total de caza en el sur del planeta", dijo a EFE Lucas Chiappe, director del grupo ecologista argentino "Proyecto Lemu".La organización del encuentro, convocado bajo el lema "El bosque llama" y que se lleva a cabo en la localidad de Epuyén, en la sureña provincia de Chubut, también corre por cuenta de "Los defensores del bosque chileno".En el pequeño pueblo, situado en plena cordillera de los Andes y a 1.800 kilómetros al sur de Buenos Aires, representantes de veinte organizaciones no gubernamentales de Argentina y Chile deliberarán hasta el próximo lunes, día en el que darán a conocer las conclusiones de la reunión.Chiappe consideró que "es imprescindible cambiar la óptica con respecto a este tema porque el año pasado se desforestaron unos 25 millones de hectáreas en todo el mundo y en el caso particular de Argentina se perdió el 74 por ciento de los bosques nativos en el último siglo"."La idea es interconectar las áreas naturales protegidas, que son muy numerosas y están en la misma latitud tanto en Argentina como en Chile, y avanzar con las organizaciones de Australia y Nueva Zelanda, que al igual que nosotros están trabajando desde 1994 en forma simultánea", añadió.El dirigente dijo que ya se realizaron dos conferencias internacionales que contaron con la participación de los cuatro países involucrados y de grupos ecologistas de Europa y Norteamérica."Ha habido contactos con funcionarios gubernamentales y mientras en Chile y Nueva Zelanda la propuesta fue bien recibida, en Argentina y Australia no se lograron respuestas favorables", describió.A juicio del director de "Proyecto Lemu", "hace falta voluntad política y que los gobiernos se den cuenta de que el beneficio va a venir por el lado turístico, que es una de las actividades que más están creciendo en el mundo"."Una lenga (árbol de los bosques andino-patagónicos) es parecida a una ballena y un barco factoría a un aserradero. La gran mayoría de los países se dieron cuenta de que deben dejar de matar ballenas y las excursiones para observarlas se han convertido en una industria creciente", subrayó.




