Insólita competencia entre el Ejército y las Farc por localizar 2 mil fusiles en la selva
Una de las misiones importantes de la Fuerza de Despliegue Rápido del Ejército en el Vichada, aparte de erradicar la llamada narcoguerrilla, es la de encontrar antes que las FARC dos mil fusiles jordanos que están perdidos en la espesura de la selva y que hacen parte del gran embarque de diez mil que fueron vendidos presuntamente por militares peruanos al grupo guerrillero más numeroso de Colombia.
BOGOTA.--- Una de las misiones importantes de la Fuerza de Despliegue Rápido del Ejército en el Vichada, aparte de erradicar la llamada narcoguerrilla, es la de encontrar antes que las FARC dos mil fusiles jordanos que están perdidos en la espesura de la selva y que hacen parte del gran embarque de diez mil que fueron vendidos presuntamente por militares peruanos al grupo guerrillero más numeroso de Colombia. Así lo afirma la agencia nacional de noticias Colprensa en un artículo que saldrá mañana en importantes diarios regionales, a través del cual dice que según las hipótesis castrenses, esas armas nunca fueron recibidas por el grupo guerrillero, puesto que se extraviaron en algún lugar del Vichada.Agrega la información que fue la operación Gato Negro, desarrollada por los hombres del FUDRA, en esa departamento, la que permitió iniciar la investigación, que ya también es dirigida por la Fiscalía general.Los militares encontraron las cajas de madera en que venían las armas y los paracaídas en los cuales se lanzó el cargamento desde un avión procedente de Europa hacia Perú.Dentro de la investigación, dice la información de Colprensa, se pudo establecer que fueron cinco embarques enviados cada uno con dos mil fusiles AK 47 fabricados entre 1984 y 1985. Las cuatro primeras entregas fueron recibidas por Tomás Medina Caracas, alias el Negro Acacio, jefe del frente 16 de las FARC quien estuvo encargado de distribuirlas dentro de la gente del movimiento alzado en armas, motivo por el cual antes de un mes se estaría ordenando una nueva medida de aseguramiento, esta vez por tráfico de armas.La fiscalía general, dice Colprensa, cuenta con otras pruebas como la de los 390 fusiles AK 47 incautados por el ejército en las operaciones de Bolívar, Berlín, Reconquista y Gato Negro.También podría oír en declaración a los sindicados peruanos como José Luis Aybar Cancho y el suboficial en retiro Santos Cenepo Shapiama, quienes denunciaron que fueron torturados por no revelar la intervención de Vladimiro Montesinos en ese tráfico de armas para las FARC.




