Enviados de EEUU presionan para una nueva reunión con tripulación en China
Diplomáticos estadounidenses se reunirán nuevamente con la tripulación del avión de la misma nacionalidad retenido en la isla china de Hainan hace más de una semana, en un nuevo intento de lograr su liberación.
PEKIN.---- Diplomáticos estadounidenses se reunirán nuevamente con la tripulación del avión de la misma nacionalidad retenido en la isla china de Hainan hace más de una semana, en un nuevo intento de lograr su liberación.Pero parece poco probable que los diplomáticos de EEUU logren su fin, a la vista de la dificultad para avanzar en la solución del incidente, que se inició el pasado día 1, cuando el avión EP-3 de patrulla marítima, hizo un aterrizaje forzoso sin permiso en Hainan, tras colisionar en vuelo con un interceptor chino F-8, que se estrelló."Las autoridades chinas han confirmado que hoy se producirá un nuevo encuentro con la tripulación", declaró a EFE un portavoz de la Embajada estadounidense en Pekín, que precisó que la reunión tendrá lugar, probablemente, "al final de la tarde".Por ahora se ignora si el máximo negociador estadounidense en la isla de Hainan, general Neal Sealock, se reunirá con toda la tripulación o sólo con algunos miembros, tal y como proponen las autoridades chinas, agregaron las fuentes de Pekín.La reunión, cuarta desde el inicio de la crisis, debía haberse celebrado ayer, pero los enviados estadounidenses esperaron en vano durante todo el día una llamada telefónica de la parte china, que "finalmente no se produjo", explicó el portavoz.La falta de reunión ayer en Hainan supuso un paso atrás en la marcha de las negociaciones, cuyo objetivo era lograr "acceso diario sin restricciones a la tripulación", declaró Sealock.El enviado seguirá presionando hoy para conseguir "dos visitas diarias" a los 24 miembros de la tripulación, retenidos en un hotel castrense de Hainan desde el 1 de abril.Los tripulantes "están bien, de salud y ánimos", según Sealock, quien considera que "no existen signos de que vayan a ser liberados pronto", pese a las insistencias de Washington en ese sentido.Ayer mismo, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell reiteró la demanda de que la tripulación sea liberada pronto, y opinó que cualquier retraso adicional podría provocar "serios daños" a las relaciones bilaterales, incluidas las comerciales, de vital importancia para Pekín.En concreto, Powell aludía a la creciente actitud anti china en el Congreso estadounidense, que en junio debe aprobar de nuevo el estatuto de relaciones comerciales normales con Pekín, necesario para garantizar el ingreso de China en la Organización Mundial del Comercio.En Pekín, sin embargo, nada indica avances en las conversaciones, que han entrado en una fase crítica después de que el Ejército de Liberación Popular anunciara su intención de "investigar a fondo" el accidente, mediante "interrogatorios" a los tripulantes y la búsqueda en el avión espía, que al parecer ha sido "saqueado" por expertos chinos de inteligencia.El diario del Ejército reiteró la petición de que EEUU detenga todos sus vuelos espía junto a las costas chinas, como viene demandando Pekín desde hace años, y se disculpe de forma explícita ante el pueblo chino.Pese a la firme postura de los militares, diplomáticos de EEUU y funcionarios del Ministerio chino de Asuntos Exteriores reanudaron hoy los contactos para tratar de buscar solución negociada a la crisis mediante la redacción de un documento que mostraría el "entendimiento conjunto" sobre el accidente.El texto incluiría una lamentación estadounidense por la muerte del piloto chino -aunque el cuerpo no ha sido recuperado-, cuya esposa, Ruan Guoqin, todavía no ha respondido a la carta que le envió el presidente George W. Bush, en la que expresaba su pésame personal por la pérdida de la vida de su marido.La subida de tono en las exigencias de Pekín, unida a la falta de avances claros sobre el terreno, han frenado los avances progresos para solucionar esta crisis que, tras una semana de diálogo infructuoso, amenaza con convertirse en un serio incidente diplomático entre Pekín y Washington




