Grupo de los tres quiere renacer de sus cenizas con la cumbre de Caracas
México, Colombia y Venezuela quieren dar valor de ley, en pleno auge de los procesos integradores en América Latina, al Grupo de los Tres (G-3), formado hace doce años para consolidar su posición comercial y política en el área del Caribe y Centroamérica.
CARACAS.--- México, Colombia y Venezuela quieren dar valor de ley, en pleno auge de los procesos integradores en América Latina, al Grupo de los Tres (G-3), formado hace doce años para consolidar su posición comercial y política en el área del Caribe y Centroamérica.La posibilidad de incrementar sustancialmente los más de 3.000 millones de dólares de intercambio comercial anual trilateral y el jugoso mercado potencial que ofrecen sus 170 millones de habitantes serán una buena excusa para que los presidentes de México, Vicente Fox; Colombia, Andrés Pastrana, y Venezuela, Hugo Chávez, se sienten en Caracas a "lanzar definitivamente" el G-3.En 1999, según datos de la ALADI, el Producto Interior Bruto del G-3 superó los 606.850 millones de dólares, 130.000 millones más que al comenzar la década, a pesar de las crisis puntuales que abatieron las economías latinoamericanas y en especial las de Venezuela y México durante los años 90.La agenda abordará asuntos como la energía -Venezuela y México son los mayores exportadores de crudo de América-, economía, turismo, pequeña y mediana empresa, relación bursátil y cultura, mientras que la declaración conjunta fijará un seguimiento ejecutivo permanente y puntual de temas concretos.Aunque no se ha adelantado si abordarán asuntos políticos, fuentes oficiales venezolanas dan por descontado que los procesos de paz en Colombia y México (Chiapas), y las repercusiones para Venezuela del Plan Colombia tendrán un hueco en las conversaciones.Los recelos mutuos entre Colombia y Venezuela desde que Chávez llegó al poder, en febrero de 1999, motivo de tiranteces puntuales e incluso breves incidentes diplomáticos, impidieron hasta diciembre pasado, durante la toma de posesión de Fox en México, que los tres gobernantes apuntaran al G-3 como escenario idóneo de integración mutua, pese a las asimetrías de sus economías nacionales.La visita informal que hace apenas diez días hizo Pastrana a Venezuela para limar asperezas con Chávez y hablar de futuro e intereses comunes, posiblemente a instancias de Fox, dio un aire de optimismo a la reunión que los días 6 al 8 celebrarán en un hotel caraqueño con unas perspectivas poco halagûeñas.Fox viene a la I Cumbre del G-3 con la satisfacción de presumir del repunte económico de México a raíz de su asociación con Canadá y EEUU en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC),Chávez con la aparente salida de su letargo económico tras una aguda crisis institucional y económica, y Pastrana ilusionado con el proceso interno de paz que haga salir del atolladero a su país.Por eso todos han expresado su interés de trabajar juntos para unificar criterios de cara a lo que podría ser una beneficiosa salida integradora, casi olvidada y con más luces que sombras.Además, Pastrana y Chávez han expresado la idea de reactivar al mismo tiempo la Comunidad Andina, y el presidente venezolano, sin descuidar su flanco sur y su buena relación con Brasil, ha solicitado formalmente el pasado martes su adhesión al MERCOSUR.La integración subregional de cada bloque americano y el horizonte no tan lejano del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), cuyo fin de las negociaciones está pactado para el año 2005, son a ojos de Chávez otro aspecto que enriquece especialmente la reunión con Fox y Pastrana.Chávez opina que ha llegado la hora de "adaptar el G-3 a las nuevas realidades" de sus miembros, porque estos son "puntales fundamentales de la integración regional", lo que alimentaría la influencia de esa trilateral en América no sólo en lo comercial.Cree también que los distintos niveles de desarrollo de los países latinoamericanos no pueden precipitar la llegada del ALCA, tal y como quieren algunas naciones, porque las partes se deben beneficiar por igual y "una integración abrupta" entre países poderosos y débiles podría hundir las frágiles economías de estos."No podemos integrarnos (al ALCA) sin asegurar la vida y el futuro de nuestros sectores productivos", aseguró Chávez en Brasil tras una breve visita a su colega Fernando Henrique Cardoso, con quien coincide en ralentizar el ritmo de las negociaciones para formar esa zona libre comercial.Pastrana y Chávez, además, se encontrarán en Cartagena de Indias (Colombia) con sus otros socios andinos el día 18 para definir la posición subregional conjunta en relación a las preferencias arancelarias de sus productos en Estados Unidos, conclusiones que llevarán a la III Cumbre de las Américas, que reunirá en Québec (Canadá) del 20 al 22 de abril a 34 gobernantes del continente, menos Cuba.




